El content marketing se ha convertido en la disciplina “marketera” de moda y cada vez más marcas beben los vientos por ella. Sin embargo, ¿quiere eso decir que todas las marcas (sin excepción) deberían tirarse a la piscina del marketing de contenidos? No necesariamente.

Para zambullirse en las aguas del content marketing, las marcas deben estar preparadas (y saber nadar). De lo contrario, están abocadas a morir ahogadas.

Si no quiere que su aventura en el universo del marketing de contenidos acabe en naufragio (por pecar de impaciente), le recomendamos prestar mucha atención a los síntomas que disecciona a continuación Influence & Co. Sabrá así si está aún demasiado “verde” para hincarle el diente al marketing de contenidos (y debe esperar todavía un poco).

1. No sabe con exactitud quién es su audiencia
Si su audiencia es para usted un misterio sin resolver, no tiene sentido que pierda el tiempo generando contenidos para ella. Para hacer marketing de contenidos es condición “sine qua non” conocer al dedillo a la audiencia.

2. Tiene muchísimas ganas de empezar a alumbrar contenidos (pero única y exclusivamente para vender)
El contenido excesivamente promocional, en el que el principal ingrediente es el “autobombo”, es la peor manera de inaugurar una estrategia de marketing de contenidos. Y no sólo eso. Podría acabar haciendo mucha pupa a su marca.

3. No dispone aún de procesos coherentes y fluidos para la creación de contenidos
Escribir un artículo o dos es fácil. Pero para generar contenidos de manera constante y consistente hace falta colgarse del brazo de unos procesos adecuados.

4. Está trabajando en solitario en su estrategia de content marketing
Para ser de verdad eficaz, el marketing de contenidos debe nutrirse no sólo de los esfuerzos del departamento de marketing sino de toda la empresa en su conjunto.

content is king

5. Los links son su única obsesión
Aunque los links son muy valiosos en el universo “marketero”, lo cierto es hay que ganárselos, y no con dinero sino con contenido de calidad.

6. No está dispuesto a invertir tiempo en la creación de contenidos
Sin tiempo, sus contenidos serán muy probablemente huérfanos de calidad y sin calidad estos no conseguirán conectar con la audiencia y caerán en saco roto.

7. Su intención es publicar contenidos y “simplemente ver qué pasa”
El contenido no se distribuye solo. Publicarlo y ponerse a rezar para que este se convierta en viral no es en absoluto una estrategia. Si no sabe cómo va a distribuir sus contenidos, sus acciones de content marketing se irán inevitablemente al garete

8. No tiene una estrategia para convertir a sus lectores en “leads” (y eventualmente en ventas)
Si se ha dejado esta estrategia en el tintero, no saboreará jamás las mieles del éxito en el content marketing.

9. Tiene pensado echar mano de su instinto para decidir si lo que está haciendo está funcionando o no
Le costará creerlo, pero el éxito del marketing de contenidos se mide con algo más que con el instinto. Si quiere triunfar en esta disciplina, deberá arrojarse en los brazos de las métricas.

10. Espera resultados de la noche a la mañana
Si peca de ansioso y quiere que su estrategia de marketing de contenidos eche brotes verdes de un día para otro, quizás debería posar su mirada en otra disciplina “marketera”. Con el content marketing no conseguirá resultados inmediatos.

Un artículo publicado en Marketing Directo