En nuestra sociedad digital, el dato es el nuevo oro y, como tal, el sitio donde se gestionan y alojan es la instalación más valiosa que puede tener una empresa.

Con permiso del cloud computing -paradigma que ha abierto la puerta a la explotación de estas infraestructuras a través de una modalidad de terceros-, los centros de datos son los edificios más importantes de cualquier compañía digital.

Sin embargo, estos lugares no siempre son lo eficientes y sostenibles que se desearía. De hecho, los CPD son responsables de una gran parte de la contaminación generada por el consumo energético de nuestro planeta, así como de la demanda de recursos naturales para alimentar todo este ecosistema de centros. Para reducir estos parámetros, he aquí una serie de fáciles y sencillos trucos a ejecutar hoy mismo en tu data center:

Ser inteligentes con las temperaturas

La clave en cualquier centro de datos está en la gestión de la temperatura de las instalaciones. Y es que, aunque se crea que a más frío mejor (Google y sus intentos de llevar sus CPD a tierras gélidas o a alta mar han contribuido a generar una imagen errónea de ello), lo cierto es que un data center puede funcionar a temperaturas mucho más altas. Empresas como Intel ya trabajan bajo este principio en algunos de sus edificios de servidores en Silicon Valley.

En ese sentido, tratar de aprovechar el margen de operatividad de los servidores para reducir el consumo energético derivado de la refrigeración de los equipos puede contribuir a consumir menos electricidad y dañar menos el medio ambiente.

Crea barreras físicas entre calor y frío

En un diseño tradicional de un centro de datos, el calor producido por los servidores es absorbido por los sistemas de refrigeración, bien sea por aire o agua. Sin embargo, en muchos casos no existen separaciones físicas entre las zonas con temperaturas frías o de calor, con lo que es realmente complejo mantener una temperatura adecuada sin incurrir en una factura multimillonaria de electricidad.

Crear barreras físicas (paredes, paneles o similar) que separen los pasillos fríos de los calientes puede ser una forma muy económica de reducir costes en energía, al mismo tiempo que se eliminan dependencias de fuentes de alimentación externa y consumo de recursos naturales para alimentar los sistemas de refrigeración del CPD.

Instalar variadores de frecuencia (VFD)

Una de las formas de hacer más sostenible y económico un centro de datos es instalar variadores de frecuencia (VFD, por sus siglas en inglés). Se trata de sistemas para el control de la velocidad rotacional de un motor de corriente alterna mediante la gestión inteligente de la frecuencia de la alimentación que recibe el motor en cuestión. De esta manera, puede ajustarse el consumo en tiempo real y mejorar la capacidad de ahorro energético de cada sala de servidores.

¡Apaga la luz!

Uno de los costes más estúpidos y fáciles de solventar en un centro de datos es el relacionado con la luz empleada en las salas de servidores. Y es que no solo se trata del gasto energético que supone alimentar las bombillas que iluminan la instalación (haya gente o no dentro de la misma) sino, y muy especialmente, del calor que generan estos dispositivos hacia los equipos informáticos. Ello aumenta, indirectamente, el consumo eléctrico necesario para refrigerar y mantener a la temperatura ideal las salas de equipos informáticos.

Instalar sensores de presencia, que hagan iluminar la sala sólo cuando haya técnicos en ella, o programar los sistemas de luces para apagarse durante la nocheson formas de reducir o minimizar este impacto.

Economía de escala

El último consejo es el más obvio: no merece la pena disponer de un centro de datos si apenas necesitamos unos pocos servidores y algo de almacenamiento. Los enormes costes fijos de mantener un CPD (desde el propio edificio, pasando por el personal, hasta los sistemas de energía de respaldo, funcionando con gasóleo normalmente) son iguales se trate de un solo rack o de cientos de ellos.

Por ello, si se dispone de una cantidad válida para ser integrado en un data center mayor, gestionado por un tercero, los ahorros que podremos obtener son mayúsculos.

Escrito por Alberto Iglesias Fraga