Si hay una inversión atípica en la renta fija esta es la realizada con los bonos autonómicos o patrióticos. Se trata de un producto diferente y que se rige por sus propias condiciones. Estas son algunas de ellas.

1. Bonos autonómicos, ¿qué son?

Los bonos autonómicos están disponibles solo en momentos muy puntuales en los que las comunidades autónomas requieren de financiación. Son lanzados al mercado desde cualquiera de ellas, con pocas diferencias de rendimiento, vencimientos y fechas de emisión.

2. Bonos autonómicos, ¿qué rentabilidad ofrecen?

No hay un rendimiento uniforme, sino que depende de cada una de las emisiones que realizan las comunidades. Oscilan entre el 1,25% y 5%: a mayor riesgo, más altos serán los intereses que perciban por sus ahorros. Esto es así porque para comercializarlos con mayor éxito elevan los márgenes de beneficios que obtendrán los titulares de este producto financiero. En todo caso, están exentos de comisiones y gastos en su gestión o mantenimiento.

3. Bonos autonómicos, ¿cuáles son los plazos de permanencia?

También la flexibilidad está presente en sus condiciones de contratación, ya que los hay diseñados para todos los plazos: desde solo 12 meses a un periodo máximo de entre tres y cuatro años. Es muy frecuente que sea en los plazos más elevados donde se obtienen los mejores márgenes en el rendimiento, donde los riesgos se incrementan de manera proporcional.

4. Bonos autonómicos, ¿tienen riesgos?

Sí y son muchos. Pueden perderse las aportaciones monetarias, si el respaldo de las emisiones no es el suficiente o como consecuencia de problemas en las fuentes de financiación de las comunidades autónomas. De ahí que deba analizarse del modo correcto este producto financiero para conocer cuál es su mecánica. Este peligro explica que sus intereses sean más elevados que en otros formatos de ahorro más convencionales.

5. Bonos autonómicos, ¿dónde pueden suscribirse?

El banco y las entidades privadas de venta de productos de renta fija ponen a disposición estos bonos patrióticos, siempre que estén en la oferta de inversión y bajo las condiciones que queden estipuladas en cada una de las emisiones de estos productos.

6. Bonos autonómicos, ¿pueden venderse?

La venta de un bono autonómico es difícil antes de su vencimiento. No en vano, es un activo financiero que cotiza en los mercados secundarios. De esta manera, no habrá más remedio que esperar a sus plazos de permanencia para retirar las aportaciones monetarias y sus consiguientes intereses, siempre y cuando la inversión se desarrolle con toda normalidad.

7. Bonos autonómicos, ¿cuál es la inversión mínima?

Una de las mayores ventajas que presentan estos productos procedentes de la renta fija es que están adaptados a todas las economías domésticas. Y es que desde 1.000 euros puede formalizarse la participación en cualquiera de los bonos emitidos, aunque cada entidad emisora los lanza al mercado con unas condiciones diferentes.

Otro de los aspectos que deben tener en cuenta los usuarios es que no está admitida la posibilidad de realizar aportaciones adicionales, ni tan siquiera hacer rescates, ni parciales ni totales. No en vano, es un producto muy poco flexible y que no contempla la opción de ampliar o disminuir la inversión desde el preciso momento en que se cumple la fecha de su emisión. Aun sí, está exento de cualquier clase de comisiones o gastos en su gestión.

Un artículo escrito por Jose Ignacio Recio