Los millennials, los jóvenes nacidos entre 1981 y 1998, son el codiciado objeto de deseo de las marcas. Pero, ¿cómo deben aproximarse los anunciantes a la Generación del Milenio para hacerse hueco en su “corazoncito”? Apelando básicamente al narcisismo innato de los millennials.

Para meterse en el bote a la egocéntrica Generación Z las marcas deben tener en cuenta, si hacemos caso de la agencia Syzygy, estas 7 cualidades (las que mejor definen a los millennials):

1. La exigencia: “Dame sólo lo mejor”
Los narcisistas digitales están convencidos de que son merecedores de lo mejor y se creen dignos de privilegios que no están al alcance del resto. Por eso, las marcas que deseen conectar con los millennials deben hacer hincapié en el carácter excepcional y “premium” de sus productos y servicios.

2. La superioridad: “Masajea mi ego”
Los millennials creen que son más listos, más atractivos y más importantes que el resto de los mortales. Y por esta razón agradecen que las marcas estén al tanto de su superioridad. Es lo que hace, por ejemplo, Amazon, que brinda a los consumidores que se suscriben a su servicio “Prime” la posibilidad de recibir sus envíos más rápido y de manera totalmente gratuita.

3. El exhibicionismo: “Ayúdame a fanfarronear”
Los narcisistas digitales buscan constantemente la atención de los demás y utilizan las marcas como símbolo de estatus y de prestigio. Tesla es muy consciente del exhibicionismo que corre por las venas de los millennials y ofrece a sus clientes la oportunidad de asistir a eventos exclusivos.

4. La vanidad: “Sé el reflejo de mi belleza”
Los millennials son vanidosos por naturaleza y les encanta presumir de su (portentoso) físico en las redes sociales. Las marcas deben tomar nota del engreimiento que los narcisistas digitales llevan en su ADN (y que muestran sin ningún pudor en Instagram y en Snapchat) para utilizarlo en su propio beneficio.

5. La tiranía: “Hazme el rey del mundo”
Los millennials son, comparados con otras generaciones, excepcionalmente tiranos y huérfanos de empatía hacia los demás. Les gusta contemplar a los demás como una suerte de esclavos que se desviven por complacerles. Les encanta, en definitiva, sentir que son (momentáneamente) los reyes del mundo. Marcas que explotan con mucho tino la tiranía que hay agazapada en las entrañas de los millennials son, por ejemplo, Uber o Deliveroo.

6. La autoridad: “Amplía mi ámbito de influencia”
Los narcisistas digitales se creen dueños de un talento natural para influir en los demás. Y demandan a las marcas tener voz y un altavoz para que esa voz llegue a oídos del mayor número posible de personas.

7. La independencia: “Ayúdame a conocerme a mí mismo”
Los miembros de la Generación del Milenio tienen el convencimiento de estar más capacitados que el resto y dan muchísima importancia a lo que se cuece en su corazón y en su cabeza. Por eso los narcisistas digitales agradecen a las marcas que les ayuden a conocer (y escuchar) mejor a su propio corazón y a su propia alma. Es lo que hacen, por ejemplo, apps como Fitbit y Apple Health.

Un artículo publicado en Marketing Directo