Recientemente conocimos que Yahoo! había sido adquirida por Verizon después de mucho tiempo intentando salir a flote. Su CEO hasta la fecha, Marissa Mayer (ex empleada de Google), lo había hecho todo para salvarla. Lo cierto, es que Mayer cometió una serie de errores durante los cuatro años que estuvo al frente de la empresa: ocuparse más en mejorar su imagen pública, titubear en cambios estratégicos y diversificar, aparentemente sin sentido, los servicios que se ofrecen, entre otros desaciertos.

El caso de Mayer, quien era la esperanza para salvar la empresa tras varias administraciones fallidas, pasará a la historia y no probablemente por ser la última CEO de Yahoo!, sino por haber sido la mujer que llevó en caída libre a la compañía. Esto nos demuestra que en la mente de las personas siempre será más fácil recordar las equivocaciones que los aciertos. Los altos directivos (hombres o mujeres) tampoco se salvan de cometer errores, ya sea por intentar cosas nuevas o por malas decisiones durante su gestión. En este caso, abiertamente se atribuye a Mayer el fracaso, lo cual da pie a cuestionamientos sobre si el hundimiento de una compañía es sólo responsabilidad de una persona.

En cualquier caso, los resultados no pueden atribuirse a un solo individuo,pues una organización es la suma de talentos. Quien lleva el timón tiene el peso más importante, pero resulta equivocado pensar que éste es autosuficiente, ya que los directivos requieren de un equipo cercano que visualice los posibles obstáculos y les ayuden a idear las mejores estrategias para sortearlos.

Teniendo esto en cuenta, si tu sueño es liderar tu emprendimiento, no sólo es importante que aceptes los errores y fracasos, también es importante que aprendas a utilizarlos a tu favor, capitalizándolos en experiencia y enseñanzas.El error es parte del crecimiento. No existe ningún suceso en la historia de los negocios que no estuviese antecedido de una buena cantidad de traspiés. Es sabido que los manuales para abrir empresas de éxito no funcionan (o al menos sólo son exitosos para el autor), y también es real que existen tantos errores por cometerse como empresarios que los cometen.

El proceso de emprender requiere de mucha valentía, pero mucho más se necesita para volver a intentarlo. Por otro lado, aunque te suene raro, el fracaso es tan importante como elemento formativo que algunos fondos de capital de riesgo valoran mucho que un emprendedor haya tenido fracasos previos,para invertir en sus proyectos. Estas entidades consideran que el fracaso en un proyecto no significa para nada que la persona sea un mal emprendedor o que no lo sea. Por el contrario, se es mal emprendedor o no se es emprendedor cuando se fracasa y no se vuelve a intentar.

Pero aunque el error es un buen maestro, siempre es importante conocer cuáles son las equivocaciones más comunes que se cometen al poner en marcha un negocio para tratar de prevenirlas. Estas son 10 de las equivocaciones más frecuentes cuando se inicia un negocio:

1. Lanzarse solo

Es muy difícil hacer despegar un negocio y que luego se expanda si el equipo emprendedor se reduce a una única persona, aun cuando es real que hay negocios de servicios que pueden necesitar un capital mínimo para iniciar. En cualquier caso, siempre será necesario incorporar personal.

Nuestro consejo: Asegúrate de tener suficiente margen en tus precios para permitirte incluir personal.

2. Pedir consejo a medio mundo

Conocer la opinión de los expertos siempre es necesario, especialmente cuando se trata de empresarios con experiencia que han construido y vendido un negocio exitoso en su industria. El problema se precipita cuando se pide la opinión a una cantidad importante de personas ya que puede traer confusión ante la diversidad de opiniones, además de generar retrasos en la decisión de iniciar la empresa, el suficiente tiempo como para que su compañía nunca arranque.

Nuestro consejo: Lo más conveniente es conseguir un asesor confiable y profesionalmente sólido al que acudir regularmente, aunque el día a día de tu empresa debe seguir siempre en tus manos.

3. Pasar más tiempo desarrollando productos que el dedicado a venderlos

Para armar una empresa sólida y sustentable es necesario ofrecer calidad y confiabilidad; pero si no hay equilibrio entre el tiempo de desarrollo y el tiempo dedicado a las ventas, hay chances enormes de que los potenciales clientes se vayan con los competidores que tengan un fuerte y agresivo equipo de ventas.

Nuestro consejo: Recordar la experiencia de un reconocido emprendedor, quien me contó que este fue el error que condenó a su primer emprendimiento: “Puse tanto empeño en el producto que me quedé sin dinero y energía antes de salir al mercado”.

4. El tamaño del mercado

Oportunidad, nicho inexplorado y nueva categoría de mercado son términos muy tentadores para los emprendedores. Pero la realidad es que si el mercado que persigue es pequeño, rápidamente chocará contra un muro de contención que le impedirá seguir creciendo. Un ejemplo bien sencillo: Tu hijo es un excelente jugador de fútbol pero, ¿cuán fuerte y posible es que llegue a triunfar en la primera división de un club de primera? Es un mercado de pocos clubes y debe competir con miles de buenos jugadores para tener su chance.

Nuestro consejo: Si vas a emprender, puede ser conveniente tener una porción pequeña de un mercado grande que un pedazo grande de un mercado chico.

5. Entrar en un mercado sin un socio distribuidor

Es más fácil entrar en un mercado si ya existe una red de agentes, intermediarios, representantes de fábrica y otros vendedores listos y dispuestos a vender su producto en los canales de distribución existentes. La moda, la comida, los medios y otras industrias mayores funcionan de esta manera; otras no tienen tanta suerte. Por eso los negocios de servicios, como las consultoras de relaciones públicas, estudios de danza o de yoga, entre otras, luchan por sobrevivir, alternándose entre bonanza y hambruna.

Nuestro consejo: Elabora una lista de potenciales fuentes de referencia antes de abrir tu negocio y averigua si estarían dispuestos a enviarte clientes.

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6. Pagar de más por clientes

Gastar mucho dinero en publicidad puede atraer a muchos clientes, pero es una estrategia que te llevará a perder dinero si tu empresa no logra convertir la inversión en clientes fieles. Una empresa o página web que gasta 1.000 euros en publicidad para adquirir un cliente que paga 30 euros al mes y cancela la suscripción al final del año simplemente está tirando el dinero.

Nuestro consejo: Probar, medir y luego volver a probar. Una vez que hayas hecho suficientes pruebas para determinar cómo hacer más dinero vendiendo productos y servicios a tus clientes de lo que gastas en la adquisición de esos clientes, lanza una campaña de publicidad.

7. Arrancar con capital insuficiente

Buena parte de las empresas nacientes creen que necesitan dinero suficiente para alquilar espacio, comprar equipos, llenar el inventario y conseguir que los clientes entren por la puerta. Lo que suelen olvidar es que también necesitan capital para pagar los salarios, los servicios públicos, seguros y otros gastos hasta que la empresa comience a generar beneficios. A menos que tu negocio se lleve adelante por gente que haga las cosas por amor al arte, necesitás obtener suficiente dinero para mantenerlo a flote hasta que los ingresos logren cubrir sus gastos y generen flujo de caja positivo.

Nuestro consejo: Calcula bien todos los costos del start up antes de iniciar, no después.

8. Arrancar con demasiado capital

No estoy loco ni soy contradictorio pero, aunque no lo creas, recaudar demasiado dinero también puede ser un problema. Hay empresas con demasiados fondos que tienden a volverse grandes e hinchadas, contratando a demasiadas personas muy pronto y desperdiciando recursos valiosos en stands de ferias de negocios, fiestas, branding, merchandising y otros. Cuando el dinero se acabe y los inversores pierdan la paciencia (recuerda la burbuja de Internet del 2000), las empresas nuevas que dilapidaron su dinero tendrán que cerrar.

Nuestro consejo: No importa cuánto dinero consigas recolectar al principio, recuerda guardar una parte para los malos tiempos.

9. No tener un plan de negocios

Aunque no toda empresa necesita un plan de negocios formal, una empresa nueva que requiere de un capital significativo para crecer y más de un año para lograr ganancias debería establecer un plan de cuánto tiempo y dinero va a necesitar para alcanzar su meta.

Nuestro consejo: Examinar las medidas que harán que tu negocio funcione y crear un modelo para recrear 3 años de ventas, ganancias y proyecciones de flujo de efectivo.

10. Pensar exageradamente en el plan de negocios

Aunque muchos empresarios que he conocido toman decisiones impulsivas y no hacen el trabajo necesario, otros temen arrancar hasta estar 100% seguros de que el plan tendrá éxito. Un conocido me confesó hace unos años que tenía tanto miedo de abandonar su trabajo con un salario bien pago para lanzar su negocio, que nunca se reunió con un solo banco o inversor para financiarlo.

Nuestro consejo: Un plan de negocios no es una bola de cristal que pueda predecir el futuro, ni una ciencia exacta. En algún momento, debes cerrar tus ojos, respirar profundo y lanzarte.

Consejo Final

Más allá de la multitud de libros y artículos que se han escrito sobre los emprendedores, es imposible comenzar una empresa sin cometer algunos errores en el camino. Simplemente trata de evitar cometer un error tan grande que voltee a tu compañía y del que luego no pueda recuperarse.

Un artículo escrito por Arantxa Asián