Zhou Qunfei tuvo que dejar el colegio a los 16 años para trabajar y ayudar a mantener a su familia con los que vivía en condiciones austeras. Hoy tiene un valor de 7,1 mil millones de dólares, siendo la mujer de fortuna propia más rica del mundo.

Hoy en día es la mujer no-heredera más rica del mundo en el ranking de Forbes, con una fortuna de 7,1 mil millones de dólares, pero Zhou Qunfei no siempre ha gozado de una gran fortuna.

A los 16 años se vio obligada a abandonar sus estudios y dejar el colegio para buscar un empleo. Eso sí, no sería el primer trabajo de Qunfei… Llevaba toda la vida ayudando con la granja familiar ubicado en Hunan, China, criando patos y cerdos.

Su mano de obra era fundamental para la familia. Ella y sus dos hermanos habían perdido a su madre cuando Qunfei tenía 5 años, y su padre quedó casi invidente a causa de un accidente laboral, informan desde BBC mundo.

La joven dejó el pueblo agrícola donde se había criado para mudarse a Shenzhen, donde empezó a trabajar fabricando vidrios para relojes cobrando alrededor de un 1 dólar al día.

Sus grandes habilidades se pusieron de manifiesto a medida que Qunfei empezó a ascender dentro de la empresa, pero aquí no es de donde sacó toda su fortuna. La joven a los 22 años decidió emprendery montó un nuevo negocio familiar, juntos fabricarían sus propios vidrios para relojes dentro de un piso de no más que 3 habitaciones.

Su cristal de alta calidad y buen grosor llamó la atención de Motorola, que le encargó una pantalla de vidrio para sus celulares. En 2007, la empresa bautizada como Lens Technology tenía un nuevo cliente: Apple.

Una pantalla táctil de vidrio para el nuevo iPhone… Lens Technology había triunfado. Hoy en día es la compañía detrás de las pantallas de los dispositivos de Samsung y Apple que tanto usamos.

Por su parte, Qunfei se ha convertido en toda una referente en el sector TIC y una inspiración para muchas mujeres no solo en China, sino a nivel mundial, y esa es la mayor fortuna de todas.

Escrito por Christiane Drummond