Parece que los políticos a veces van años luz por detrás de lo que reclaman los ciudadanos. Últimamente una de las medidas estrellas para facilitar la conciliación es un banco de horas en la empresa. Se trata de que los empleados puedan disponer de una serie de horas para atender su vida personal y familiar, desde una reunión con el colegio de los hijos a llevarlos al médico, etc.

Esto es algo que lleva practicándose desde hace años en muchas empresas, aunque de forma menos formal. Algo del tipo hoy por ti y mañana por mi, pero que ahora le quieren dar normativa de ley. Porque si la relación entre empresa y empleados es buena no hay problemas en aplicar esta flexibilidad, pero si existe tensión o hay problemas de sustitución en el puesto se pueden generar tensiones.

Hay puestos de trabajo donde la conciliación significa tener que sustituir al empleado. Esto más que nada supone un esfuerzo organizativo, que muchas veces son los propios trabajadores los que se encargan de solucionar pactando con sus compañeros. Otras veces es la empresa la que tiene que mediar.

En todo caso no es mala idea poder tener una serie de horas al año para estas cuestiones. Algo similar a lo que hace tiempo se llamaba asuntos propios, pero que en muchas empresas ya nadie se atreve a tomarse un día para arreglar cuestiones personales o simplemente han desaparecido por la pérdida de vigencia de los convenios.

Cómo siempre la conciliación no tiene que estar enfocada sólo a aquellos trabajadores que tienen hijos y familia. Cada uno elige cómo quiere vivir su vida y en todo caso no se puede discriminar por ello a la hora de resolver asuntos personales, que en todo caso afectan a su rendimiento laboral.

Un artículo escrito por Carlos Roberto