LLevamos años de congelación salarial, en el mejor de los casos, y de rebajas salariales justificadas en un momento coyuntural que los indicadores macroeconómicos se antojan por dar superado.

Quizás sea el momento de renegociar tu salario. La negociación de tu salario puede producirte enormes beneficios enormes a largo plazo. Pero la mayoría de nosotros somos reacios a intentarlo.

Las excusas más comunes para no negociar nuestro salario

  • Que produzca malestar en la organización

Como en toda negoiación hay que tener muy presente que es un tema delicado y, por eso, hay que invertir tiempo para tantear el campo de negociación , la receptividad de nuestro interlocutor y su predisposión para tratar la cuestión. El escenario deseable es el que nos proporciona el conocimiento y la confianza de quien tenemos que negociar.

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  • Cómo reaccionar ante la negativa

En estos casos nos predisponemos a la negativa y centramos nuestra acción en esta hipótesis, es decir, en lo mal que nos sentiremos cuando recibamos el no, sin embargo, es más productivo plantearse cómo nos sentiremos cuando iniciemos nuestra negociación para poder lograr nuestro objetivo.

  • No me gusta preguntar

Este es un prejuicio inútil que adelanta un escenario derrotista, es mejor deshechar este planteamiento y sustituirlo por el de una persona a quien le gusta negociar.

Nada garantiza el éxito en este tipo de negociaciones, por eso, siempre hay que plantearlos desde la prudencia y la paciencia y, nunca se deben interpretar las negativas como algo personal.

Un artículo publicado en Pymes y Autónomos