Afrontar un proceso de selección junto a sus entrevistas correspondientes nunca es tarea fácil. Menos aún cuando el resultado final es que hemos sido descartados del mismo. Aunque enfrentarse a un proceso de selección casi siempre resulta algo complicado, el tema se complica si además resultamos descartados del mismo. Miquel Roselló, Executive Education Career Advisor deEADA, brinda algunos consejos muy útiles para gestionar correctamente ese difícil momento.

En primer lugar, se puede agradecer la oportunidad de participar en un proceso de selección de singular interés para nosotros, reiterar el interés en la empresa y en general en el proyecto. Si se trata de una organización en crecimiento o en proceso de expansión puede ser interesante transmitir el mensaje que seguimos atentos a las nuevas oportunidades que pudieran haber en un futuro.

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En segundo lugar, no te permitas dudar de tus capacidades ni de tu talento.Piensa que en un proceso de selección el reclutador pretende encontrar el candidato que mejor se ajuste al puesto. Esto es, su labor no consiste en ningún caso en encontrar al “mejor” candidato o al más talentoso, sino aquel que tiene un grado de ajuste mayor en relación a las características de la vacante: posición, rol funcional, alcance o dimensión del proyecto, cultura organizativa,… y muchos otros factores.

Evita la frustración derivada de una decisión desfavorable, aún a sabiendas que en algunos casos la anterior frase ha podido provocar una mueca de desagrado. Ten en cuenta que en cualquier momento puede darse la oportunidad de una nueva entrevista y debes dar lo mejor de ti. Si nos dejamos influir por un estado de ánimo debilitado no seremos capaces de mostrar nuestra mejor versión. ¡Siempre hay un próximo partido! Y conviene estar preparados.

En cuarto lugar, acoger la respuesta con deportividad demostrando así nuestro buen talante es una buena opción. Permite mostrarte como una persona segura de sí misma y de sus posibilidades, que no se duda de si y sabe despersonalizar las razones por las cuales no ha sido seleccionado. El reclutador no sólo agradecerá esta disposición, si no que a buen seguro se llevará un buen concepto de ti.

Finalmente, trata de dejar la puerta a abierta a nuevas oportunidades,estableciendo una relación a largo plazo con su reclutador. Si nos encontramos en un proceso de búsqueda de empleo convendrá construir nuestro mapa de contactos con diferentes agentes del mercado laboral a quien poder recurrir, y que puedan actuar como nuestros prescriptores en un futuro.

Un artículo publicado en Muy Pymes