Es uno de los grandes quebraderos de cabeza de los emprendedores. Cómo convertir una startup en scaleup. Esta transición supone un cambio considerable de mentalidad ya que pasamos de desarrollar un producto a venderlo y crecer como empresa.

Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), una scaleup tiene que tener un retorno anual promedio mayor al 20% durante los últimos tres años y contar al menos con diez empleados.

La empresa, G2 Consultores nos da tres consejos para que el tránsito de startup a scaleup sea exitoso y podamos sacar el máximo potencial a nuestro negocio.

Para crecer hay que cambiar de paradigmas. Muchas veces el fracaso llega porque las personas que están al frente de la empresa no son capaces de comprender que la etapa de despegue terminó y que ahora toca pensar en el siguiente periodo.

Para encontrar el camino es necesario identificar las nuevas necesidades del negocio en crecimiento. Si tenemos una empresa que quiere vender un sistema digital de pagos para comercios, debemos centrarnos en la primera etapa en desarrollar un sistema sólido. Una vez que esté listo, tras haber recibido la ayuda de programadores y especialistas, necesitamos una fuerza de venta de campo para ofrecer el producto. En este momento, tenemos que empezar a operar una compañía, no de desarrollo, sino de venta de tecnología para un nicho específico.

“El cambio de etapa implica un desdoblamiento de la compañía a una realidad completamente diferente en donde quizás muchos negocios se atoran porque no tienen las habilidades para implementar ese nuevo negocio”, asegura Jorge González Gasque, director general de G2 Consultores.

Identifica los cambios que necesitas. Cuando las startups empiezan a crecer es necesaria una estandarización de sus procesos de negocio para reproducir constantemente las grandes experiencias. Esto se consigue incorporando experiencia en procesos y estructuras que mantienen a flote a las empresas. “Un problema importante es conseguir el talento que se requiere para cada función, pero el principal problema es antes de eso, cuando no se dan cuenta de qué necesitan”, apunta Jorge González Gasque.

No tengas miedo de incorporar talento. Tener una buena ida es el comienzo del negocio, pero  el reto consiste en llevar esa idea a la práctica. No podemos olvidar que las habilidades que se requieren son distintas en uno y otro momento. Puede darse el caso de que nuestras habilidades como directivo puedan quedarse cortas.

“Ahí es donde comienzan a tropezar mucho los emprendedores porque, en primer lugar, tienen miedo de incorporar talento y sumar habilidades al equipo, están muy enfocados en el paradigma del que vienen”, afirma Gasque.

La clave para que una startup se convierta en una scaleup reside en que el emprendedor se enfoque en lo que funciona y deje de lado lo que no. Debe innovar continuamente y pulir sus procesos para terminar creando más empleos, generando más ingresos y consiguiendo un impacto positivo con sus clientes y el público al que se dirige. Es un proceso complicado, en el que la capacidad de adaptarse y las buenas decisiones pueden determinar el éxito.

Un artículo escrito por David Olivares