Peluquerías, tiendas, talleres de costura y pequeños restaurantes. Las calles latinoamericanas están llenas de negocios fundados por mujeres.

De hecho, según el banco mundial, las mujeres son propietarias de entre el 30 y el 50% de las microempresas. Pero cuando hablamos de negocios más grandes, una gran brecha de género empieza a aparecer.

No parece ser falta de espíritu emprendedor, pero sí falta de capital. Para crecer se necesita dinero y a nivel internacional solamente el 5% del capital de riesgo (ese capital destinado a las nuevas empresas con gran potencial de crecimiento) es invertido en empresas de mujeres.

No tengas miedo a pedir dinero

Como sabes las emprendedoras y las mujeres en general aunque no sean líderes de emprendimientos son las que más negocios comienzan, pero muchas veces estos negocios para mujeres emprendedoras se quedan en pequeñas empresas. Eso es porque a las mujeres no nos gusta pedir dinero y una de las claves para ser exitosos en el mundo profesional sobre todo cuando tiene que ver con emprendimiento es el poder acceder a capital, capital de riesgo, porque solamente las grandes empresas un tienen gran impacto.

Silvia Moschini es una emprendedora argentina fundadora de SheWorks. Una empresa tecnológica que facilita a las mujeres trabajar de manera remota. Dice que además de una cierta aversión al riesgo femenino en el momento de buscar capital, las redes de inversionistas tienden a ser lo que ella llama un club de muchachos, grupos de hombres que siempre le han prestado a hombres.

Cree una red de apoyo

Isabel Cristina López es socia fundadora de Lovill, una firma de abogados en Panamá. Insiste en la importancia para las empresarias de cultivar mentores, personas con más experiencia que las guíen en sus consejos, y conectores, personas que les presentan a jugadores claves de la industria.

Si nadie sabe que eres un genio, nadie te ayudará a que seas ese genio que la gente tiene que conocer. Te quedas en un mundo en donde nadie te conoció. Además de las redes de apoyo informales, aprovechen los programas de entrenamiento y las generadoras de nuevas empresas.

En los últimos años el emprendimiento está de moda y tanto programas privados como programas diseñados por los gobiernos han sido creados para dar apoyo a nuevos emprendedores, ayudarlos a encontrar capital y entrar en nuevos mercados. Por último, todas estas estrategias tienen que estar combinadas con un esfuerzo constante y decidido por luchar contra los estereotipos sexistas y las normas anticuadas.

Ser mujer emprendedora es encontrarse comentarios como estos y aprender a enfrentarlos.

“Tal vez la que más me marcó fue en una ocasión en que un business angel, que es las personas que apuestan a los emprendedores y que te dan dinero para que puedas empezar a darle forma a tu proyecto me preguntó qué pasaría con mi compañía si quedara embarazada. Mi respuesta fue que estadísticamente hablando a una mujer de mi edad, las oportunidades de quedar embarazada eran menores que las que tenía él de que sea embestido por un autobús.”

Héctor- entrepreneursfight.club