A la hora de motivar a los trabajadores de una empresa, existen una serie de errores que los responsables no deben cometer si no quieren que la productividad y la satisfacción desciendan en la plantilla.

Si eres el responsable de un equipo, lo habitual es finalizar el año evaluando la efectividad relativa a las ventas, abonando extras y comisiones por el esfuerzo y los buenos resultados o buscando nuevas vías para expandir y mejorar la rentabilidad del negocio, así como incrementar la creatividad dentro de la plantilla empleando tácticas como la gamificación.

Todo buen jefe sabe que productividad y motivación van de la mano, y que son sinónimos de una cultura corporativa sana y positiva, así como de un ambiente laboral amigable que fomente e impulse las diferentes competencias de los trabajadores.

En este artículo queremos repasar algunas de las malas prácticas que los jefes y directivos comenten al intentar motivar a sus empleados para mejorar sus índices de satisfacción y lograr una subida de la productividad. Toma buena nota de los errores para que no se repitan en las entrañas de tu organización.

Fallos comunes en la motivación de los trabajadores

  • Recordarles solamente aquello que hacen mal: Desde luego, es necesario señalar aquellos aspectos a mejorar para optimizar los procesos de la empresa, pero entre el feedback que aportas a los trabajadores también es importante incluir palabras amables y alabar las tareas que desempeñan de forma eficaz, así como solicita retroalimentación sobre su valoración.
  • Ceñirse en exclusiva al sueldo: Por supuesto, una paga extra, las comisiones por objetivos o un aumento de salario son percibidos de forma muy positiva por los empleados, pero también existe el “sueldo emocional”, o lo que es lo mismo: premiar su esfuerzo con mensajes asertivos, fomentar la captación y retención del talento en la empresa y tener otro tipo de motivaciones, como viajes y cenas de empresa, estrategias de gamificación, descuentos y dietas o posibilidades de crecimiento y promoción.
  • Sin posibilidades de escalar en la empresa: Para poder retener talento en tu empresa y motivar a los trabajadores, es fundamental ofrecerles formación de calidad para el adecuado desempeño de sus funciones, brindarles la posibilidad de crecer y desarrollarse dentro de la compañía y premiar su compromiso y nivel de implicación. El reciclaje profesional es clave. 
  • Presentismo y ausencia de conciliación: Las prácticas de presentismo son abundantes en España e implican un fuerte freno para la productividad. Por el contrario, apostar por la flexibilización de horarios, la descentralización de tareas o el uso de herramientas de trabajo colaborativo, así como el fomento de la conciliación de la vida laboral y familiar, te ayudará a motivar a tu plantilla y tener trabajadores más productivos.
  • Paternalismo y rigidez: Es importante desempeñar un rol adaptado a las necesidades y expectativas de los empleados. Existen diferentes estilos de liderazgo, pero es fundamental que exista un equilibrio y que los trabajadores dispongan de cierta libertad y autonomía, dejando que los empleados ejerzan sus funciones. No delegar responsabilidades es percibido como un síntoma de falta de confianza. 
  • Competitividad insana: Para que aumente la motivación intrínseca de los trabajadores el ambiente laboral debe ser positivo y de competitividad sana, sin generar conflictos innecesarios, envidia o malas relaciones entre los empleados. Es mucho mejor incentivar la autogestión de cada persona, la satisfacción personal y el amor por la profesión, así como el desarrollo personal, en lugar de las prácticas insanas.

Escrito por Andrea Núñez-Torrón Stock