En el mundo empresarial se ha extendido en los últimos tiempos un concepto del que todos hemos oído hablar: las startups.

Un término que se utiliza para hacer referencia a las empresas emergentes que presentan una fuerte relación con la tecnología, sobre la que han conseguido desarrollar ideas innovadoras y disruptivas para el mercado.

La tecnología que posibilita el desarrollo de estas ideas ha hecho que muchas de estas startups se conviertan en auténticas protagonistas en nuestras sociedades y mercados. Pero no siempre sucede así.

De acuerdo a los datos ofrecidos por CB Insights, el 70% de las compañías tecnológicas fracasa, por norma general, unos 20 meses después de la primera ronda de recaudación o financiación. Un porcentaje que se alcanza el 97% en el caso de las startups de hardware de consumo.

Unos datos que contrastan con la propia definición de estas empresas. Hablamos de grandes y disruptivas ideas que son desarrolladas gracias a la tecnología. Pero no vale sólo con esto ya que intervienen múltiples factores.

La citada firma de análisis ha profundizado en algunos de los principales motivos que llevan a las startups al fracaso. Según los datos de los que se hacen eco en Forbes la primera causa de muerte de las startups es que se trata de ideas que el mercado no considera necesaria (42%).

En segunda posición nos encontramos con un problema al que pueden enfrentarse todas las empresas: no hay dinero y por tanto se detiene el desarrollo de la idea (29%).

Cierra el podio de los motivos por los que un startup puede verse obligada a echar el cierre el no contar con el equipo adecuado (23%).

Si avanzamos en el listado que puede ver completo en la infografía que le ofrecemos al final de estas líneas, ha llamado nuestra atención el octavo motivo por el que fracasan las startups: un marketing pobre.

Puede que contemos con una gran idea que puede tener cabida en el mercado. Pero de nada sirve si no está respaldada por una buena estrategia de marketing que le garantice visibilidad. Y más si tenemos cuenta que el siguiente motivo en la escala es que uno de los grandes enemigos de las startups es que sean ignoradas por los consumidores (14%).

Unos datos que refuerzan la importancia del marketing. Una mala estrategia de marketing se sitúa en el ranking por encima de otros que se consideran más importantes en un primer momento.

Hablamos por ejemplo de la falta de financiación (8%) o la pérdida del foco (13%).

Un artículo publicado en Marketing Directo