Facebook sigue empeñada en impulsar la inteligencia artificial enfocada en el procesamiento del lenguaje natural. Su asistente inteligente M aún está en pañales, pero puede mejorarlo ahora que ha comprado Ozlo, una startup especializada en esta tecnología.

Tras el intento fallido de Facebook por hacerse un hueco en el segmento de los asistentes inteligentes por voz con el suyo propio, M, la empresa de Zuckerberg no se rinde y ahora acaba de adquirir una startup de inteligencia artificial con la que pretende, ya sí, competir de frente con Siri.

Se llama Ozlo, y aunque no se han dado a conocer las cifras de la operación, se trata de un movimiento estratégico para Facebook, cuyos planes pasan por evolucionar progresivamente en el campo de la inteligencia artificial, con el reconocimiento de fotos y la comprensión del lenguaje natural como una de sus principales áreas.

Esta startup, con sede en Palo Alto, se describe a si misma como “un índice de conocimiento sobre el mundo real”. Tras apenas cuatro años en el mercado, ahora se integrará en la aplicación de mensajería Facebook Messenger, para que los usuarios pregunten sobre temas diversos y el asistente basado en IA responda empleando un gráfico con datos de más de 2.000 millones de entidades (su gran elementos diferenciador respecto a otras compañías similares).

Hasta ahora lo que Ozlo ofrecía era la posibilidad de que el usuario escribiera una pregunta al asistente y este le ofreciera alternativas en lenguaje natural.

Con la adquisición de este asistente virtual, Facebook reafirma su intención de impulsar su tecnología de inteligencia artificial y el procesamiento del lenguaje natura dentro del ecosistema de Messenger, donde tiene puestas grandes expectativas y que ya utilizan 1,2 millones de personas para conectar con otras y las empresas.

M, que sólo está disponible para un número limitado de usuarios, aún no ha explotado su potencial ni es descartable en esta operación, de hecho podría incorporar la tecnología de la startup que acaba de comprar Facebook.

Esta adquisición es un ejemplo más de lo que está ocurriendo en la economía digital: surge talento que impulsa nuevas tecnologías que interesan mucho a los gigantes tecnológicos, y estos en lugar de invertir en ella adquieren a estas compañías. De ahí que la innovación la controlen pocas manos.

Vía | SCMP