Madrid y Barcelona copan la mayoría de grandes aceleradoras de startups en nuestro país, con permiso del enorme polo emprendedor que se está gestando en Valencia.

A la hora de impulsar una startup, no sólo vale con una buena idea. Es necesario contar con un equipo de profesionales de primer nivel y máxima confianza, inversores que crean a ciegas en nuestro talento y el asesoramiento y experiencia de expertos en nuestra industria. Y es que, para germinar una nueva empresa, es fundamental contar con incubadoras y aceleradoras que faciliten el difícil camino hacia el éxito.

Las aceleradoras e incubadoras son un pilar esencial de la comunidad emprendedora, en tanto que son esa voz experta que coge el proyecto en su fase más inicial y están a su lado durante la definición del modelo de negocio, su estrategia de llegada al mercado y, por supuesto, se encargan o facilitan la financiación imprescindible para que la startup no muera antes de tiempo.

Estas figuras nacieron al calor del despegue de Silicon Valley con la finalidad de canalizar todo el empuje innovador que se producía en la región. Sin embargo, a lo largo de la última década, las aceleradoras e incubadoras se han extendido y reproducido a lo largo y ancho del planeta… incluyendo nuestro país.

No en vano, en España hay actualmente entre 70 y 100 aceleradoras e incubadoras(existe un importante baile de cifras, principalmente debido a la dificultad de definir algunas de estas entidades y diferenciarlas de otros programas de apoyo a la innovación). E incluso contamos ya con algunos de los programas de aceleración más relevantes de Europa, como los propuestos por las aceleradoras Wayra o Lanzadera.

En TICbeat nos hemos propuesto hacer un recorrido por toda la geografía española para encontrar y resumir brevemente el objetivo, funcionamiento y valores diferenciales de las principales aceleradoras e incubadoras de nuestro país. Obviamente se quedan fuera muchas de estas empresas, pero confíamos en que la siguiente muestra sea lo suficientemente representativa:

  • Seedrocket (Barcelona/Madrid): Quizás sea la aceleradora más conocida del ecosistema patrio, siendo también una de las más longevas: fue creada hace casi diez años, en 2008. Con sede en Barcelona y algunas iniciativas en Madrid (materializadas en el Campus Madrid by Google), Seedrocket se especializa en las etapas más iniciales de las startups, ofreciendo mentoring, networking y asesoría especializada a todo tipo de empresas digitales de nuevo cuño. Como curiosidad, Seedrocket no exige participación en acciones de ninguno de los proyectos que impulsan.
  • Wayra (Madrid): Aunque la estrategia de innovación de Telefónica es algo confusa (existen iniciativas dispares como Open Future, Talentum o Join), lo cierto es que la gran apuesta de la ‘telco’ española pasa por su aceleradora de startups, Wayra. Bajo esta marca, la multinacional ofrece financiación de 50.000 euros, entorno de pruebas dentro de Telefónica y sus clientes, espacio de trabajo en sus sedes corporativas y una enorme publicidad durante un mínimo de seis meses. ¿A cambio? Telefónica se queda con el 10% de las compañías aceleradas.
  • Tetuán Valley (Madrid): También con sede en el Campus Madrid by Google, Tetuán Valley es una aceleradora especializada en iniciativas de Internet, apps y software en general, a las cuales se proporciona mentoring, una amplia comunidad de varios centenares de expertos, tejido internacional, eventos de primer nivel, espacios de trabajo y sinergias con otras startups y proveedores.
  • Lanzadera (Valencia): Su propio nombre ya es una declaración de intenciones en toda regla. Creada por Juan Roig, más conocido por haber fundado la cadena de supermercados Mercadona. Bajo su paraguas se ha ido configurando todo el ecosistema emprendedor de Valencia, firme candidata a ocupar el trono de la innovación que actualmente ostentan Madrid y Barcelona.
  • Bbooster Ventures (Valencia): En la misma capital levantina encontramos a Business Booster, una aceleradora transversal para proyectos de base digital. Su valor diferencial es el aceso a la financiación de su propio fondo de inversión, Sinensis.
  • Climate-KIC (Valencia): Se trata de la única aceleradora dedicada a las energías limpias y todo lo relacionado con innovación que ayude al medio ambiente, ya sea en el desarrollo de nuevos materiales como en el transporte no contaminante. No es una empresa española sino una campaña europea, con sede en la península en Valencia, en la que además del apoyo institucional de un programa de la Unión Europea se logra financiación por valor de al menos 100.000 euros.
  • Innsomnia (Valencia): También en Valencia encontramos a Innsomnia, una entidad que mezcla tanto la labor de aceleración como de incubación en una suerte de iniciativas paralelas de innovación que van desde eventos de concienciación y difusión para pymes locales hasta la gestión de los programas de incubación de grandes empresas, como Bankia.
  • Demium Startups (Madrid/Barcelona/Valencia): Demium es una de las aceleradoras más de moda en estos tiempos, con sedes en los tres principales polos de innovación de nuestro país. Ofrecen financiación, mentoring y aceleración a startups de base digital a cambio del 15% del capital de la nueva compañía. Es, además, la única aceleradora de nuestro país que cuenta con sus propias ‘aceleradoras’ verticales especializadas en proyectos de videojuegos (Demium Games) y realidad virtual (Oarsis).
  • Conector (Barcelona/Madrid): Quizás lo más importante de Conector no sean las características de sus programas de aceleración (cinco meses de duración, financiación de 100.000 euros) sino la importante nómina de rostros conocidos que están detrás de esta compañía: Carlos Blanco, Risto Mejide, Marc Vidal, Gerard Olivé o Xavi Verdaguer. Al igual que Innsomnia, en Conector también encontramos la gestión de programas específicos para marcas como la propia Bankia o Seat y Abanca.
  • Madrid Emprende (Madrid): En el límite de lo que podemos considerar una aceleradora, hablamos de un programa especializado en el sector textil que ofrece espacios de trabajo, instalaciones de fabricación y salas multiuso para impulsar ideas disruptivas para la moda.
  • BStartup (Barcelona): Y si bancos como Bankia o Abanca apuestan por externalizar sus programas de aceleración de startups, en el caso del Banco Sabadell han apostado por crear su propia aceleradora en 2013. Llamada BStartup, hablamos de un programa de seis meses de duración, 100.000 euros de financiación (70.000 en efectivo y 30.000 en servicios complementarios) a cambio de alrededor del 5-15% de la startup.
  • Zarpamos (A Coruña/Madrid): Ahora nos trasladamos a tierras gallegas donde encontramos Zarpamos, una aceleradora especializada en proyectos en fase ‘presemilla’ y de sanidad, con el apoyo de la Xunta de Galicia, alcance internacional (México) y el bagaje de más de 15 startups impulsadas.
  • Berriup (San Sebastián): En el País Vasco destacamos Berriup, una aceleradora que se queda con el 10% de las startups impulsadas a cambio de 50.000 euros de financiación, mentoring y contactos. Es una de las iniciativas más recientes, pero no por ello de menor calado.

Escrito por Alberto Iglesias Fraga