¿Un billete de cincuenta euros dura menos en tu cartera que un suspiro y no sabes cómo? Hoy te hablamos del concepto de los gastos hormiga y todo lo que puedes hacer para erradicarlos de tu vida cotidiana.

Muchas veces llegar a final de mes es complicado, o ahorrar cierta cantidad al año se torna una meta inalcanzable. En muchas ocasiones no sabemos por que agujero se ha colado la nómina y desconocemos mecanismos para fortalecer nuestra economía doméstica, ya sea desde el punto de vista energético, fiscal o en la cesta de la compra. La compañía fintech Fintonic ha elaborado en ejercicios anteriores diversos estudios que exploran los gastos “come-nóminas” de los españoles, destacando el dinero que se llevan el carrito de los alimentos, el ocio y la cultura, el hogar, el coche o la telefonía e Internet.

Hoy queremos ayudarte a identificar los gastos hormiga y a reducirlos en los períodos de mayor carestía como medida de austeridad económica. Podemos definirlos como aquellos pagos reiterados en productos o servicios innecesarios y que por lo tanto, constituyen fugas de dinero evitables pero “invisibles” a nuestros ojos, ya que habitualmente se producen por la suma de pequeñas cantidades de dinero.

Los ejemplos de gastos hormiga son infinitos: los dos o tres cafés que te tomas al día en bares, el tabaco, los snacks y aperitivos que metes en la cesta de la compra por pura gula, los desplazamientos innecesarios en taxi, el pago de comisiones bancarias que puedes evitar, el desembolso por productos que te podrían haber salido más baratos -siendo idénticos- en otro establecimiento, la mala contratación de la tarifa eléctrica o de la compañía telefónica , el abuso de aparatos electrónicos encendidos, etc…

¿Qué sucede? Habitualmente reparamos en los gastos que implican un mayor desembolso en el momento, como el pago de la hipoteca, los plazos del coche, la factura de la luz, la cuota de autónomos o el abono del alquiler, ignorando los euros que se escurren a diario por pequeños pagos frecuentes y periódicos como la caña del mediodía, la comisión en la ventanilla del banco o la suscripción a un servicio de streaming al que no le damos excesivo uso.

Cómo recortar en gastos hormiga en tu día a día

  • Alimentación: ¿Sabías que comer fuera puede salirte hasta un 50% más caro que hacerlo en casa? En España, según un informe del Parlamento Europeo, se desperdician hasta 163 kilos de alimentos por persona y pese a ello, 6 de cada 10 españoles pasa olímpicamente de llevarse un tupper al trabajo y come fuera con frecuencia, propiciando un gasto medio de 257 euros mensuales según datos proporcionados por la Organización de Consumidores. Cocinando tus alimentos en casa de forma habitual aliviarás la presión sobre tu bolsillo, aunque hagas alguna excepción en ocasiones especiales. Además, tu salud te lo agradecerá.
  • Transporte: Actualmente, los peajes, el combustible o el mantenimiento de un coche pueden suponer un duro golpe mensual a tu economía doméstica. Por fortuna, hoy en día existen muchas alternativas, además de tus dos piernas si vives en una ciudad pequeña. El transporte público y sus diversos bonos, la bicicleta o las opciones de movilidad sostenible, como los vehículos eléctricos pueden suponer un importante ahorro en el cómputo global de tus gastos.
  • Antojos y compras impulsivas: Si eres de esas personas que meten en el carro de la compra toda clase de tonterías y productos innecesarios que no tenías pensado comprar previamente, los expertos te recomiendan pagar en efectivo y tener siempre una lista elaborada de antemano. Además, puedes recurrir a aplicaciones fintech como Tus gastos, Fintonic, Moneywiz, Spendee o Splitwise para ayudarte a monitorizar tus ingresos y gastos, detectar posibilidades de ahorro y acceder a tus diferentes activos financieros y cuentas desde un mismo lugar y a golpe de clic.
  • Comisiones innecesarias y servicios: Es importante dedicar tiempo a estudiar las condiciones de tus tarjetas de débito y crédito y de tu cuenta bancaria, así como de la compañía telefónica que tienes contratada, tu tarifa de datos, tu factura de la luz, tu seguro del coche o las compras de ciertos productos a plazos, como los smartphones. ¿Cubren tus necesidades o contemplas otras alternativas? ¿Algunas comisiones son abusivas? ¿Haces uso de todos los servicios que pagas al mes -suscripciones, ocio, etc-? Para combatir los gastos hormiga, recuerda revisar constantemente si le estás sacando provecho a todos los productos y servicios que tienes contratados.

Escrito por Andrea Núñez-Torrón Stock