A medida que el marketing de contenidos pega el estirón (que lo está pegando y a un ritmo absolutamente electrizante), los “marketeros” se enfrentan también a más problemas. Y es que lidiar con más contenido significa también estar más expuesto a meter la pata.

Cuando se disponen a expandir sus esfuerzos de content marketing, algunos“marketeros” cometen, por ejemplo, el error de dejar de lado la calidad y de alumbrar textos plagados de dislates ortográficos y gramaticales.

Otros “marketeros” obvian que, para crecer en el universo del marketing de contenidos, es a menudo imprescindible arrojarse en los brazos del“outsourcing” y recurrir a personal externo para dar luz verde a determinados proyectos que, de lo contrario, no saldrían nunca adelante.

Cuando las marcas generan más contenido, este contenido se traduce lógicamente en más tráfico. ¿El problema? Que más tráfico no es sinónimo (automáticamente) de más conversiones. Y este es un aspecto que algunos “marketeros”, en su afán por ver echar brotes a sus estrategias de marketing de contenidos, tienden a pasar por alto.

Por otra parte, en una era en lo que los dispositivos móviles se han convertido en la segunda piel del consumidor los “marketeros” no pueden permitirse el lujo de no adaptar sus contenidos a las ubicuas pantallas verticales de los smartphones.

Si quiere crecer (de forma segura) en el maremágnum del content marketing, no deje de echar un vistazo a esta infografía de Copypress:

Un artículo publicado en Marketing Directo