Científicos suizos demuestran que los hombres rinden peor en situaciones de estrés que las mujeres. Y lo han demostrado gracias al tenis y al judo.

Caer en estudios sexistas, en una u otra dirección, puede ser considerado como un instrumento políticamente incorrecto o poco cuidadoso con un tema tan delicado como es la igualdad de género. Sin embargo, entender las diferencias entre ambos sexos es fundamental para gestionar mejor el talento dentro de las empresas y en el conjunto de la sociedad.

Diferencias (siempre en un plano de equiparación) que tienen su aquel en aspectos como el rendimiento de hombres y mujeres ante situaciones de estrés. Eso ha estudiado un reciente estudio de la Universidad de St. Gallen, en Suiza, por medio del análisis de más de ocho millares de partidos de tenis de élite -incluyendo los primeros sets (para no incluir el cansancio en la ecuación) de Wimbledon y los torneos de primer nivel en EEUU, Francia y Australia de 2010-. El tenis, afirman los expertos, era el deporte ideal para estudiar esta cuestión ya que tanto los varones como las féminas reciben el mismo premio por cada torneo, con lo que se elimina el tradicional factor financiero que podría alterar el equilibrio de fuerzas.

Y, sus resultados son concluyentes: el rendimiento de los atletas masculinos bajó cuando ganaban la misma cantidad de sets que sus oponentes, algo que las mujeres estadísticamente no mostraron. En concreto, los hombres tenían un 4,9% más probabilidades de perder un juego cuando servían con tan sólo un aumento en la desviación estándar, por el 2,8% que presentaban las mujeres.

¿Puede ser una casualidad o una diferencia de género solo aplicable al tenis? Por si acaso se tratase de una extraña casualidad, los científicos también llevaron su análisis a varias peleas de judo entre 2009 a 2013. En ese nuevo terreno se corroboró la teoría: los hombres que habían ganado su partido anterior tenían más probabilidades de continuar con su racha exitosa, mientras que el récord anterior de las luchadoras femeninas de judo no tuvo un impacto estadístico en su probabilidad de victoria.

La razón de ser de esta diferencia entre hombres y mujeres ante situaciones de estrés podría estar, indican en su trabajo, en el cortisol, la hormona del estrés. Los niveles de cortisol aumentan mucho más fácilmente en los varones, con lo que se pueden debilitar las capacidades críticas del pensamiento y arrojarnos a peores resultados.

En cualquier caso, los resultados de este experimento tienen algunas limitaciones metodológicas, reconocidas en su propio informe. Por ejemplo, no se puede concluir que las mujeres siempre mantengan esa ventaja de rendimiento sobre los hombres, ya que no se han analizado las respuestas de unos y otros en contextos mixtos (hombres compitiendo contra mujeres), en donde entrarían en juego factores como la diferencia de roles, la gestión de expectativas o los prejuicios de género.

Escrito por Alberto Iglesias Fraga