Falta de financiación. Es el mal que amenaza con llevarse por delante a muchas de las startups de la conocida como economy on demand, empresas que se ven obligadas a invertir millones de euros en marketing si quieren sobrevivir en sectores altamente competitivos, como el food delivery o el ridesharing.

La penúltima startup en cerrar sus puertas ha sido Take Eat Easy. La empresa belga no ha podido aguantar la presión en el mercado que en los últimos meses han ejercido Just Eat por un parte y Deliveroo por la otra.

Pese a que la compañía se mantenía dentro de los límites de la rentabilidad, los inversores han considerado que no podía igualar el ritmo de crecimiento de sus rivales, por lo que era mejor dejarla morir de una forma más o menos digna, antes que seguir “quemando dinero”. Las cifras para la startup belga lo decían todo: 16 millones de financiación en 2015, frente a los más de 200 millones obtenidos por Deliveroo.

La guerra del food delivery se ha cobrado en el último año también víctimas en España. Startups como Ikiora o La Nevera Roja de las que hablábamos hace poco más de un año en La batalla por la cmoida a domicilio no ha hecho más que empezar han desaparecido: la primera al no poder seguir manteniendo sus operaciones y la segunda al protagonizar uno de los exits del año tras su venta a Just Eat. Finalmente Foodora, la startup que prometía entregas únicamente de restaurantes premium, fue un visto y no visto en nuestro país y en menos de 12 meses desde su apertura, también decidió plegare velas en el mercado español.

Limpieza a domicilio, ridesharing y más

Pero el food delivery no es el único sector de la on-demand economy que ha comprobado en “carne propia” que tal vez el mercado no es tan grande como parecía en un primer momento. El ridesharing y la movilidad urbana empiezan aflorar los primeros síntomas de que nos encaminamos a una situación similar.

Prueba de ello es que ha sido precisamente este mismo verano cuando dos de las startups más conocidas en el sector del taxi, Hailo y Mytaxi, han decidido unir fuerzas. La alianza entre las dos empresas se ha traducido en la venta del 60% de los activos de Hailo a MyTaxi. Como consecuencia, si bien durante un tiempo las dos compañías mantendrán su marca, a medio plazo está previsto que en algunos mercados como España, la marca que prevalezca sea la de MyTaxi.

startup

Como no podía ser de otra forma, las plataformas de limpieza a domicilio, otrora ejemplos perfectos de consumo colaborativo, están siguiendo una suerte similar. A finales de 2015, EsLife, una de las plataformas de servicios de limpieza a domicilio más importantes de España, cerraba sus puertas. La startup valenciana, que contaba con el apoyo de aceleradoras como “Plug and Play” o “Lanzadera” ponía fin a sus actividades después de al parecer, haber sufrido presiones por parte de la inspección de trabajo.

Helpling una de las grandes del sector en Europa anunciaba hace unos meses queabandonaba el mercado español por falta de rentabilidad y Get You Hero, que en su momento llegó a disputar a la anterior el liderazgo en España, ha abandonado el mercado doméstico para centrarse en las empresas.

¿Los próximos campos de batalla? Probablemente veamos movimientos interesantes en el segmento de los apartamentos vacacionales, donde la administración parece estar cada vez más interesada en regular el mercado y donde a todas luces parece que hay más oferta de plataformas que demanda real de este tipo de espacios.

También y aunque es pronto para decirlo, el segmento de las compras instantáneas con entregas en una hora, dé mucho de lo que hablar en los próximos meses, tras la irrupción en el mercado de Amazon Prime Now y la competencia con actores como Glovo, Deliberry o Del Súper entre otros.

Se diría ebn este sentido que la “sharing economy” o la “on demand economy”, tras unos años de tanteo, se han visto obligadas a abandonar su infancia. Los inversores están empezando a invertir únicamente a caballo ganador y las empresas que ya no consiguen resultados a corto plazo, se empiezan a quedar por el camino.

Lo que algunos definirán como autoregulación del mercado, otros lo verán como una menor oferta disponible para el consumidor, nuevos monopolios en esta economía colaborativa que sobre el papel quería cambiarlo todo.

Rodolfo de Juana