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¿Qué pasa con las ferias? ¿Se están muriendo?

El COVID detuvo el mundo en marzo de 2020. Bajo el mandato de quedarnos en casa para proteger la salud de todos, millones de personas vivieron lo que significa de verdad el teletrabajo.

Uno de los muchos sectores afectados por el parón de 2020 y 2021 fueron las ferias, especialmente las tecnológicas, que atraen millones de euros a la ciudad donde se celebra y, además, mueven a decenas de miles de personas de sus países de origen al de destino.

Aerolíneas, hoteles, restaurantes, empresas de diseño y montaje de escenarios… Miles de puestos de trabajo relacionados con los grandes eventos se vieron afectados por el COVID y ahora, 3 años después del inicio de la pandemia, parece que el sector se recupera alcanzando cifras prepandémicas.

Existen 4 grandes eventos tecnológicos que podemos considerar de atracción mundial en el sector tecnológico: el CES, que se celebra en Las Vegas en enero; el Mobile World Congress (MWC) de Barcelona, que se celebra entre febrero y marzo; la IFA de Berlín que se celebra entre finales de agosto y principios de septiembre; y el E3, enfocado a videojuegos, que tradicionalmente se celebra en junio.

Este año se podría considerar como la vuelta a la normalidad en el mundo de las ferias tecnológicas. Al menos en términos de visitantes y de empresas asistentes.

Las cifras de asistentes se recuperan en todos los eventos, pero no en expositores

CES 2023, celebrado el pasado enero, ha logrado cifras récord con más de 175.000 visitantes, según los datos ofrecidos por la organización. MWC, que atrae millones de euros directos e indirectos a Barcelona, ha logrado alcanzar los 88.500 asistentes, el mismo número de 2019, el último año «tradicional».

IFA, el gran evento de septiembre que se celebra en Berlín, atrajo en 2022 alrededor de 161.000 visitantes, una cifra muy inferior a los 245.000 asistentes de 2019, pero que es una gran recuperación teniendo en cuenta que en 2020 solo asistieron un millar de personas con grandes restricciones y en 2021 se canceló presencialmente para pasar a un modelo virtual.

«IFA es una feria más enfocada al consumidor que el Mobile World Congress, mucho más generalista y mucho menos específica», comenta Ramiro Larragán, director de Marketing de Honor para España y Portugal.

Hay un número creciente de grandes empresas que deciden no asistir a este tipo de eventos, por un ahorro de costes y los grandes problemas logísticos que conllevan. Al contrario, marcas más jóvenes y que buscan lanzamientos más globales se mantienen en su calendario: «Si seguimos tiendo propuestas aproximadas al calendario y podemos aprovechar el IFA, seguiremos apostando por el evento», aclara el responsable de marketing de Honor.

Esas empresas que han dicho no a IFA son Sony y Xiaomi. Aunque es cierto que, tal y como he podido comprobar en mi visita al evento de Berlín, hay un área de Sony dedicada a reuniones, pero ni ha presentado o ha mostrado presencia de productos.

Huawei es otra de las marcas que tampoco acude a la cita alemana pese a contar con productos de consumo como portátiles, tablets, relojes inteligentes o auriculares.

Fabricantes de móviles como Realme, Oppo, OnePlus y Vivo también han decidido no aparecer en el evento berlinés, aunque estas marcas que pertenecen al conglomerado BBK Electronics se encuentran con problemas de patentes con Nokia hasta el punto de llegar al cese de actividad en Alemania.

IFA, uno de los grandes eventos del calendario tecnológico y el más grande de Europa, ha reducido su capacidad de expositores de los 2.000 de 2019 a tan solo 1.000 en este 2023. Son 100 menos que en 2022.

Pero la pérdida de grandes expositores se compensa, por lo menos en parte, por pequeñas empresas asiáticas, sobre todo de China y Corea del Sur, que ha contado con una gran zona de exposición. Preguntados por Business Insider España, la mayoría de pequeñas empresas chinas tienen un solo motivo para estar en IFA, la búsqueda de distribuidores.

«Estamos en Alemania en busca de distribuidores y tiendas que quieran vender nuestros auriculares y altavoces», aclara la responsable de ventas de «BJ BJ», un fabricante de auriculares inalámbricos con imagen propia –extremadamente parecidos a los de Apple– y con línea de producción lista para fabricar para otras marcas.

Otra firma de fundas para móviles comenta que aunque hay mucha afluencia en el primer día, por ahora no han encontrado ningún contacto occidental, ya que hay que recordar que aunque está lleno de visitantes no profesionales, IFA está enfocada en contactos comerciales.

Manu Contreras