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¿Por qué algunos hijos son violentos con sus padres?

¿Alguna vez te has preguntado qué es lo que motiva a un hijo a ser violento con sus padres? A pesar de ser un fenómeno todavía en estudio, te queremos aportar algunas claves.

Hay hijos que son violentos con sus padres, es decir, que cometen agresiones enmarcadas dentro de lo que se conoce como «violencia filioparental» (VFP). Este concepto engloba conductas agresivas de un hijo o hija, a menudo en la adolescencia, hacia sus padres o cuidadores principales. Por tanto, se puede decir que la VFP es la antítesis del maltrato infantil.

Esta situación en los últimos años es más evidente, razón por la cual se convirtió en un tema del cual es necesario hablar. Por ejemplo, hay investigaciones que apuntan a que el fenómeno de la VFP puede ser un comportamiento puntual o una forma agresiva de relación entre los hijos y sus cuidadores.

De igual manera, se han tratado de determinar las principales causas que llevan a este escenario. Esto permite que sobre la mesa se pongan aspectos como las variables psicológicas de los hijos o los estilos educativos que desarrollan los padres. Continúa con esta lectura y descubre más acerca de la violencia de algunos hijos hacia sus padres.

¿Cómo se define la violencia filioparental?

Según un trabajo de la Universidad de Jaén, este concepto plantea que son aquellos actos en los cuales los hijos tienen la intención de causar un daño físico, psicológico o económico a sus padres, buscando obtener un control y poder sobre los mismos.

Sin embargo, dado que la violencia hacia los padres es una conducta emergente, es decir, no lleva mucho tiempo de estudio, existen algunas discrepancias en torno a su definición. Para tener mayor claridad en el asunto, ofrecemos otras acepciones que aporta una publicación de la Revista Argentina de Ciencias del Comportamiento:

  • Es una forma de agredir que sucede en el ámbito de las relaciones entre el adolescente, su padre y su madre.
  • Es un tipo de malos tratos en el que los roles y la jerarquía del poder se trastoca (es de los hijos hacia los padres).
  • Es una forma agresiva de relacionarse con los padres, quienes son víctimas y, en consecuencia, sufren de manera intensa.
  • Es una conducta que emerge de un contexto de discusiones entre padres e hijos, quienes buscan más dinero, más acceso a internet o privilegios especiales (como llegar tarde al hogar por la noche).

Algunas manifestaciones

En un artículo de The Spanish Journal of Psychology se indica que este tipo de violencia suele manifestarse de las siguientes maneras:

  • A nivel psicológico: amenazas, chantajes, insultos, intimidaciones, gritos o humillaciones.
  • A nivel económico: robo de dinero o pertenencias de los padres o contraer deudas a nombre de estos.
  • A nivel comportamental: empujones, patadas, golpes u otras demostraciones de violencia hacia los padres.

Aunque estos hechos pueden ser aislados, lo normal es que se produzcan de manera habitual y frecuente en el seno de la familia. Además, cabe resaltar que estas conductas producen problemas emocionales, vergüenza y sufrimiento en los cuidadores, quienes tienden a sentirse bajo amenaza, controlados e intimidados por sus propios hijos (Calvete et al., 2004).

¿Por qué hay hijos violentos con sus padres?

Los expertos han propuesto algunas variables de los propios adolescentes (a nivel conductual y de personalidad) que podrían explicar el comportamiento de los hijos que son violentos con sus padres. A continuación, te ofrecemos las más importantes.

Variables psicológicas del adolescente violento

Las patologías conductuales, como el trastorno explosivo intermitente o el trastorno de conducta, caracterizan, de forma singular, a los hijos que son violentos con sus padres. En este sentido, se señala que la impulsividad podría ejercer un rol clave, porque dificulta a estos jóvenes el control y la regulación de sus propias emociones.

Ciertas investigaciones plantean esta asociación entre impulsividad y violencia hacia los padres, en la cual el enfado sería, en multitud de casos, el elemento que detona los estallidos de ira y de violencia (Cano-Lozano, et al., 2023).

En el ámbito de la violencia de carácter físico, se encuentra que los hechos agresivos podrían asumirse como formas de defensa frente a los padres que ejercen, a su vez, violencia sobre la madre. Así, la violencia podría entenderse como una estrategia de supervivencia cuyo objetivo es la liberación de la tensión (García Aranda & Cerezo Domínguez, 2017).

Estilo educativo parental

Journal of Family Violence indica en una publicación que la disciplina inadecuada de los padres es un factor de riesgo para un comportamiento violento de los hijos. Con mayor especificidad, se resalta que los estilos de crianza permisivos e indulgentes son los que más contribuyen con esta situación.

En este sentido, los hijos también pueden presentar déficits a la hora de desarrollar relaciones sociales saludables, dada su tendencia al incumplimiento de preceptos y normas. Este escenario los lleva a ser, con frecuencia, muy irritables y hostiles.

Consumo de drogas

Aunque todavía se carece de suficientes datos al respecto, puesto que el consumo de sustancias se relaciona con la violencia en general, varias de las indagaciones reseñadas en este artículo encontraron que esta conducta es una característica de algunos hijos violentos con sus padres.

Por tanto, es un factor de riesgo que debe tenerse en cuenta, dado que tendría el potencial de intensificar la violencia en el entorno familiar.

Baja autoestima

De acuerdo con un trabajo compartido por Anales de Psicología, los jóvenes agresores muestran tendencia a una autoestima baja y dificultades para desarrollar una actitud empática con otros menores.

Por lo tanto, la baja autoestima también es asociada a otros tipos de violencia, como la que se produce en la escuela. Aparte, con frecuencia, estos adolescentes manifiestan sentirse inferiores.

Haz de tu hogar un escenario libre de violencia

Una consecuencia de este fenómeno es que la agresividad hacia los padres tiene el potencial de extenderse a otros ámbitos. Es decir, son conductas que crecen y se trasladan a otras esferas, como las relaciones de pareja o las amistades. Así las cosas, es necesario buscar mecanismos que ayuden a solventar esta situación.

Por ende, si en tu hogar vives este tipo de violencia, trata de fortalecer las relaciones familiares, fomentando el diálogo y tratando de entender los sentimientos que están en juego. Además, procura que siempre exista un trato con respeto entre los diferentes integrantes del núcleo familiar.

Finalmente, no olvides que, si la situación se sale de tus manos, es factible buscar ayuda psicológica para tratar de crear un mejor ambiente familiar. Existen diferentes terapias y técnicas que, bajo la supervisión de un profesional de la salud mental, ayudarán a que tanto padres como hijos expresen sus emociones y resuelvan sus discrepancias. No las descartes.

Gorka Jiménez Pajares.