Vallebro Comunicación

Revista de Internet

Motor y Viajes

Airbnb tiene un problema: las ciudades no quieres pisos vacacionales

Airbnb, la plataforma que ofrece alojamientos de pisos vacacionales está sufriendo diversas restricciones en todo el mundo.

Entre esas limitaciones están, por ejemplo, las restricciones aplicadas en Nueva York (Estados Unidos) donde los anfitriones de Airbnb tendrán que registrarse en la ciudad y deberán estar presentes en la vivienda durante las estancias de corta duración de sus huéspedes.

La compañía llegó a demandar a la ciudad de Nueva York y consiguió retrasar la entrada en vigor de la ley. No obstante, se desestimó la demanda porque la jueza declaró que era «racional» que se intentase controlar los apartamentos.

Lo mismo ocurrió en Florencia (Italia) en junio de 2023, donde buscaron prohibir los alquileres de corto plazo, según Reuters. La intención es dejar libre casas para los habitantes de la ciudad.

Como explica La Vanguardia, que recoge la información de medios locales, el ministerio italiano de Turismo estuvo trabajando en una ley que obliga a los propietarios de apartamentos turísticos a tener un código de identificación para facilitar la regulación de los alquileres por corto periodo de tiempo e imponer sanciones de hasta 5.000 euros para quienes lo incumplan.

Pero no son las únicas ciudades, existen a día de hoy bastantes más ejemplos de limitaciones en otros países, como España, Francia, Alemania, Portugal, Reino Unido o Países Bajos, según Euronews,

En París (Francia) se puso un máximo de 120 días necesarios al año para alquilar la residencia principal.

Berlín (Alemania) llegó a prohibir directamente el uso de Airbnb, aunque rectificaron poniendo solo restricciones siendo necesario obtener previamente un permiso para alquilar por un corto periodo de tiempo y las segundas residencias solo pueden alquilar por un máximo de 90 días.

¿Cómo han sido las restricciones en España?

Bajo el gobierno de Ada Colau, en 2021 se prohibió el alquiler de habitaciones privadas por menos de 31 días en Barcelona, convirtiéndose así en la primera ciudad europea en prohibir algo así.

Por otra parte, la capital de Mallorca, Palma, prohibió los alquileres turísticos en edificios de apartamentos.

¿Qué planes tiene Airbnb para contrarrestar todas estas limitaciones?

Lo único que puede hace Airbnb es intentar renovarse. Y todo apunta a que al menos parece que lo están intentando. La compañía planea extender su negocio dirigiéndolo al alquiler de viviendas a largo plazo y al de los automóviles. 

Así lo confirma Brian Chesky, director ejecutivo de Airbnb, en una entrevista para The Financial Times recogida por Europa Press. Chesky señala que a partir del próximo año mirarán «más allá de su negocio principal».

Mario Sánchez