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«La religión es el opio del pueblo» Qué significa esta frase

Hablar de religión puede ser un tema controversial en la actualidad. Imagínate la conmoción que supuso Karl Marx en pleno siglo XIX con sus reflexiones. En este artículo te contamos el significado de una de sus frases emblemáticas

La religión siempre es un tema de debate y el filósofo y sociólogo alemán Karl Marx (1818-1883) fue muy crítico sobre ella. Más aún, realizó un severo análisis de la sociedad de su tiempo. En este sentido, con su famosa frase «la religión es el opio del pueblo» interpretó el mundo que le tocó vivir.

En este artículo exploraremos el significado de esta contundente reflexión. También nos sumergiremos en el contexto cultural y social en que Marx la pronunció. Por último, haremos referencia a la filosofía que se encuentra detrás de toda su visión de la realidad.

La religión es el sollozo de la criatura oprimida, es el significado real del mundo sin corazón, así como es el espíritu de una época privada de espíritu. Es el opio del pueblo.

~ Karl Marx ~

¿Qué quiso decir Karl Marx con «la religión es el opio del pueblo»?

Karl Marx, en su libro Crítica de la Filosofía del Estado de Hegel, publicado en 1843, expone la tesis de que la religión es el opio del pueblo. Significa que la religión representa una realidad ilusoria que los seres humanos creamos porque no somos conscientes del mundo que nos rodea. De esta manera, la religión nos adormece sobre las condiciones reales de nuestra existencia.

Esta concepción de la religión ilustra muy bien el pensamiento marxista, ya que representa su concepción materialista de la realidad. La misma lleva el nombre de materialismo histórico. Asimismo, recoge el método dialéctico propuesto por Hegel, pero aplicado a su doctrina filosófica.

Profundizando en el significado de la frase

Para comprender mejor el significado de la frase, conviene explicar qué es para Marx la conciencia. Según un artículo publicado por la Revista Javeriana, la consciencia es una forma de entender e interpretar el mundo que nos rodea. La religión, entonces, es una forma de la consciencia. El problema se encuentra en que esta representación es falsa.

Debido a este carácter es que Marx considera a la religión como el opio del pueblo. Ya que la misma enmascara y encubre las condiciones sociales en las que el ser humano vive y se desarrolla.

Más aún, la realidad que la religión dice representar es idílica en el sentido de que proyecta un más allá infinito de posibilidades. Se suma a ello el hecho de que propone una vida eterna sin sufrimientos.

Pero como sabemos, la vida no está exenta de padecimientos. Marx, en este aspecto, es un gran crítico de la sociedad capitalista que divide a los seres humanos en opresores y oprimidos.

Estos últimos caen en una realidad ilusoria producto de la religión que ellos mismos crean. El resultado es que no pueden tomar conciencia real del mundo en el que viven y, de esta manera, no pueden transformarlo.

Contexto social y cultural del pensamiento de Marx

El significado de «la religión es el opio del pueblo» tiene más sentido si situamos la frase en su contexto social y cultural. El pensamiento marxista estuvo atravesado por dos grandes revoluciones: Una de ellas fue la Revolución francesa y otra la Revolución Industrial. La más determinante para la construcción de sus ideas fue esta última.

La Revolución Industrial representó un cambio en la manera de trabajar y relacionarnos con el trabajo. Acaecida en los siglos XVIII y XIX, las ciudades son partícipes de un gran proceso migratorio proveniente del campo. El foco de interés eran las fábricas, el nuevo espacio privilegiado para trabajar.

Dos clases sociales en conflicto

El encuentro de los campesinos en las fábricas supuso el surgimiento de dos clases sociales antagónicas. Por un lado, nos encontramos al obrero que pone y vende su fuerza de trabajo, siendo esta su cualidad natural de acuerdo con Marx. A cambio, el trabajador percibe un salario, el cual es bajo en la mayoría de los casos.

Por otro lado, tenemos al burgués o capitalista; el propietario de las fábricas y los medios de producción. Su objetivo está marcado por la acumulación de la riqueza, es decir, el burgués siempre busca aumentar sus ganancias.

De esta manera, se gestan dos clases sociales antagónicas: burgueses poseedores de los medios de producción. Y obreros con escasos recursos económicos y salarios muy bajos. El conflicto viene de que estos últimos buscan mejorar sus condiciones de vida y los otros no van a renunciar a su objetivo primordial que es acumular ganancias.

Ideología de Karl Marx

El pensamiento de Marx se inscribe en lo que se conoce como materialismo histórico. El mismo considera que las formas de pensar del ser humano se determinan por el trabajo y las relaciones con otros.

En este sentido, Marx afirma que son las relaciones que los seres humanos establecen con el mundo y la vida las que moldean nuestra forma de pensar. De esta manera, la religión forma parte del aparato ideológico que legitima el estado de cosas. Por eso podemos considerarla como el opio del pueblo, ya que encubre la verdadera realidad y nos impide transformarla para mejorar nuestra vida.

Por tanto, las ideologías o formas de conciencia están al servicio de las clases dominantes de cada época. Así justifican su dominación.

Relevancia actual de la frase: «La religión es el opio del pueblo»

En este recorrido por la frase «la religión es el opio del pueblo» descubrimos su significado y desentrañamos la filosofía de Karl Marx. Así, llegamos a la conclusión de que la religión es una forma de opresión y consuelo para la clase social más castigada

En la actualidad, Marx nos dejó un legado que nos permite realizar una reflexión crítica, no solo sobre el papel de la religión, sino que invita a pensar la forma en que vivimos y realizamos nuestras actividades diarias. De lo que se trata es de desarrollar una mirada atenta y no adormecida sobre la realidad.

Jennifer Rojas