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Asuntos de dinero

Por qué todo el dinero es deuda y la película española que lo explicó

Continuamente hablas de dinero, lo ganas, lo gastas, lo debes o te lo deben; lo prestas o te lo prestan; lo donas o lo inviertes… Forma parte no solo de tu vida, sino que dependes de él para todo. Pero igual nunca te has parado a pensar de dónde proviene, cuál es su historia.

No se refiere a cómo lo fabrican los bancos centrales, si no cuándo y por qué surgió y la magia o trampa de su «cara» moderna. Hubo una película española, en una escena de lo más didáctica, que lo explicó perfectamente y que dejó al espectador entre pensativo, sorprendido y confuso.

La fascinante historia del dinero

Hay muchos documentales y vídeos explicativos en YouTube sobre qué es el dinero, cómo se creó, por qué y su evolución. Pero este es el que más pormenorizada y claramente explica todas las fases y sus contextos económicos, sociales y políticos.

Aunque ya en época de los romanos había deuda, inflación, crisis económicas y quiebras, es solo la «prehistoria» del dinero. Posteriormente, como explica el documental didáctico, se sentaron las bases de lo que hoy es el sistema monetario mundial, basado en dinero, sí, pero bajo unas reglas que nada tienen que ver a las que surgieron primigeniamente.

¿Por qué el título del documental?

El título Dinero es deuda no es baladí y muestra la esencia del sistema monetario. Hasta hace 300 años, el dinero cambiaba de manos y estaba hecho de metales preciosos, con un valor intrínseco, pero todo cambió y se convirtió en una cadena de deuda que nunca podrá ser pagada.

Antes todo era sencillo: Todo se podía usar como dinero si era portable y se usaba el trueque. Luego surgió la capacidad de manipular materiales y vieron que el oro y la plata se adaptaban perfectamente para tal función. Se convirtió en moneda. Pero el dinero solo se usaba para intercambiar bienes y servicios y no para prestar.

La usura estaba prohibida y se consideraba amoral. La gente compraba bienes y servicios y el dinero/oro/plata que no gastaban lo guardaban. Simple y eficaz, ¿o no tanto?

Llegan el papel moneda y los cheques

Alguien tenía una gran caja fuerte para guardar su oro y la gente acudía a él para guardar el suyo. Es entonces cuando el guardián del dinero propio y ajeno se dio cuenta del negocio. Los depositantes casi nunca iban a retirar el oro y menos aún todos a la vez, así que por qué no prestar oro con interés, pero como no se podrán llevar el oro, usar un papel que valga la cantidad acordada.

El papel moneda fue afianzando los préstamos y se acabaron realizando en cheques. Como nadie sacaba el oro, se podían hacer más cheques en función de los cheques del oro, aparte del oro mismo. Nadie sospechaba y si lo hacían, enseñaba el oro depositado que no había sido tocado y no había problema alguno.

Así surgió la banca

No tardó lo particular a pasar a lo empresarial, creándose bancos, que, básicamente, hoy en día siguen haciendo lo mismo, pero como verás y explica muy bien la escena de la película española, con un «truco mágico» que hace que más aún el dinero equivalga a deuda. Pero mientras, simplemente el banco pagaba un interés por tener el oro/dinero y luego lo prestaba a un interés mayor. Los préstamos se limitaban a la cantidad de oro depositada.

Pero como la demanda era tan grande y nadie sabía el oro total depositado podía emitir los cheques que le diera la gana, cheques de dinero que no existía y en parte. Nació el sistema actual bajo la premisa antigua: crear dinero de la nada bajo la seguridad de que los prestamistas no iban a retirar todo el dinero y al mismo tiempo. Mismo concepto pero aún no evolucionado.

La clave de la expansión económica

Era inviable prohibir ya un tsunami monetario y económico de tal magnitud, y seguramente era inevitable para una sociedad económicamente compleja. Eso sí, establecieron un límite de 9 a 1 (9 artificial a 1 real). En caso de crack, los bancos centrales apoyarían a los locales. Era el sistema de deuda apoyado en el oro. Pero luego pasó al 10 a 1; 20 a 1; 30 a 1… e ilimitada.

Pero el 15 de agosto de 1971 el entonces presidente de los Estados Unidos, Richard Nixon, suspendió este régimen monetario, un patrón oro evolucionado y consensuado en 1945 en Bretton Woods tras el fin de la Segunda Guerra Mundial.

Nace el sistema monetario actual

A partir de entonces, el dinero se crea por decreto, ni siquiera sustentado mínimamente por una cantidad física de metal, si bien todos los países del mundo tienen su reserva de oro. El dinero se crea como deuda, a partir de un préstamo, y el dinero existente es casi el total de la deuda (95%, los bancos); el 5% restante lo crean los bancos centrales (los gobiernos).

En realidad, puedes decir que poco había cambiado respecto al prestamista de hace 300 años. No te prestan dinero depositado, sino que lo crean con la firma de nuestro crédito, a partir de nuestra promesa de devolverlo. El banco inventa dinero que no tiene y lo pone en la cuenta del prestatario, con la garantía del propio banco y a mayores del gobierno, lo que en España se llama garantía de depósito y que actualmente es de 100.000 euros por titular y entidad.

Toca hacer números, un ejemplo práctico

Como el propio documental explica, suponte que tienes un banco y tienes para empezar 1.111 euros  y un 9 a 1 de sustento real:

  • Llega el primer cliente y pide 10.000 dólares para un coche. Se anota y el cliente firma. La deuda ha creado el dinero.
  • El vendedor del coche deposita los 10.000 euros reales. Como el ratio de reserva es 9 a 1, el depósito se tiene que dividir entre 9 (1.111, recuerda).
  • Por tanto, puedes crear un nuevo préstamo de 9.000 euros sobre la base de los 10.000 a una tercera persona.

Ya habría base para otro de 8.100 euros y así hasta el límite legal, en este caso 100.000 euros. Es un gran negocio mientras el dinero del préstamo se deposite en el mismo banco. Lo único que tienes que demostrar es que posees un 10% más de depósitos que de préstamos. Con 1.111 euros se consigue 100.000.

Ahora viene la «magia»

En este juego alguien tiene que perder algo tangible. Para eso se creó el sistema de divisa fiable (fiat money), protegido por gobiernos y tribunales. Traducción: no nos van a prestar sin garantías, debemos avalar con nuestras posesiones. Los gobiernos permiten que la deuda se convierta en dinero fiable oficial que nosotros aceptamos porque sin nuestra firma el banco no tendría nada que prestar.

El resultado es que la deuda es necesaria para que se mantenga la maquinaria. La clave es que te prestan algo con la promesa de que lo tienen, aunque no sea así. En otras palabras, los que crean riqueza se endeudan con los que prestan el dinero que representa esa riqueza. Resultado: el dinero es deuda, debe de serlo.

Pero, ¿y los intereses?

Para cuadrar todo, falta el factor interés. Los bancos crean la cantidad principal pero no la de los intereses. La población usa el dinero en circulación, pero ha sido creado igual. Es por tanto imposible con lo primero pagar lo segundo más los intereses.

Con las hipotecas esto se hace más evidente: el dinero a pagar excede en mucho el original, así que se debe crear más dinero para pagar los intereses, es decir, crear más hipotecas. Aquí entra la escena de la película española Concursante, donde explica de manera sencilla y muy directa (y con humor) cómo funciona.

Lo que explica la escena

Si lo que se cobra en intereses es mayor que la cantidad que se presta, acaban teniendo todo el dinero que prestaron más las propiedades tangibles del prestatario. En definitiva, no interesa en muchos casos que se cancelen deudas, ya que a más deuda más intereses. El tiempo que pasa entre el dinero creado por los nuevos préstamos y su devolución evita el colapso.

Si este ejemplo sobre los consumidores, lo extrapolamos a las entidades, empresas y países, es lo mismo. La ventaja de los países es que con la emisión de más deuda e impuestos, tienen más margen, sobre todo si son solventes, como Estados Unidos o Alemania, países que por eso tienen los ratios más altos.

Félix Esteban