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Motor y Viajes

He viajado en solitario a 22 países diferentes y estas son las 9 cosas sin las que nunca viajo

Después de viajar a 22 países por mi cuenta, he dominado mi rutina de hacer la maleta.

En los últimos 10 años he tenido la oportunidad de visitar 40 países, 22 de ellos en solitario.

El hecho de vivir con mi mochila durante varias semanas y meses me ha permitido perfeccionar mis habilidades para hacer la maleta y asegurarme de que no llevo demasiado ni olvido nada esencial.

Estos son los artículos que nunca dejo en casa, independientemente del clima de mi destino.

Siempre llevo mis pertenencias en una mochila grande en lugar de una maleta.

Prefiero llevar una mochila de 55 litros como equipaje principal en casi todos los viajes que hago.

Me hace la vida mucho más fácil cuando viajo a varios lugares, ya que caminar hasta una parada de autobús, dirigirme a un aeropuerto o pasear por una ciudad es mucho más manejable con una mochila que con una maleta.

Una mochila de 55 litros también es ideal para viajar en avión. Se ajusta a los requisitos de muchas aerolíneas para las maletas de mano, lo que me puede ahorrar mucho dinero.

Sin embargo, las políticas varían según la aerolínea, y es posible que los viajeros tengan que facturar las mochilas o pagar un suplemento para llevarlas en los aviones si vuelan con una aerolínea de bajo coste.

Mis artículos más esenciales van en una pequeña mochila plegable que cabe dentro de mi mochila.

Guardo mis objetos de valor y mis cosas esenciales en una mochila de diario plegable que puedo meter en mi mochila de tamaño normal. Es ideal para explorar ciudades y hacer excursiones durante el día.

Cuando viajo en avión, saco la mochila y la pongo debajo del asiento de delante.

También me resulta cómodo llevar esta mochila en los trenes o autobuses abarrotados, porque puedo tener cerca los objetos importantes mientras la mochila está guardada en otra zona.

La ropa que llevo en la mochila es siempre funcional y versátil.

En la mayoría de los casos, doy prioridad a la funcionalidad sobre la moda cuando preparo la maleta para mis viajes. Sin embargo, eso no significa que nunca deje espacio para conjuntos bonitos.

Me parece importante llevar ropa y zapatos versátiles que sirvan para muchas cosas y combinen con varios conjuntos.

En mi maleta siempre hay un par de camisetas de manga corta o de tirantes, un jersey o un forro polar, un chubasquero y una chaqueta tipo anorak. Si viajo a un clima tropical, omito el anorak.

Estas capas son esenciales si viajo por distintos climas. Las temperaturas también pueden variar a lo largo del día, así que me aseguro de tener muchas prendas que me mantengan caliente.

En cuanto al calzado, me limito a llevar un máximo de tres pares y doy prioridad a la comodidad. Llevo un par de chanclas o sandalias de montaña, unas deportivas o botas de montaña y unas botas cómodas que puedan servir como calzado de vestir.

Las toallas de microfibra son compactas y fáciles de llevar.

Puedo enrollar mi toalla compacta de microfibra en un cilindro del tamaño de una botella de agua.

La llevo en cada viaje, ya sea de vacaciones a la playa, de excursión a un lago o de picnic en una ciudad.

Estas toallas son ligeras y se secan en menos tiempo que las toallas de baño normales. Es bueno tener una cuando acampo o me alojo en algún sitio donde no proporcionan toallas de cortesía.

Gracias a su práctico tamaño, es fácil meterla en la mochila antes de salir de aventura.

Mi botiquín personalizado me ayuda a evitar los viajes de última hora a la farmacia.

Un botiquín de primeros auxilios es un artículo de viaje imprescindible. Aunque siempre espero no tener que utilizarlo, es cómodo llevarlo encima y resulta útil para cosas sencillas.

Yo llevo ibuprofeno, paracetamol y Benadryl en el botiquín. Estos medicamentos sin receta son fáciles de conseguir en muchas farmacias, pero es mucho más fácil tenerlos ya en la mochila. Además, me ahorra tener que salir corriendo a buscarlos cuando estoy de viaje.

Las vendas, el Neosporin, las toallitas con alcohol, las gasas y la cinta médica también son suministros estupendos para tener a mi disposición. Mi botiquín también contiene un pequeño par de tijeras médicas, cortaúñas, pinzas y cinta adhesiva, suministros que utilizo en cada uno de mis viajes.

Mi Garmin inReach Mini me ayuda a mantenerme en contacto cuando estoy sin cobertura.

Mi Garmin inReach Mini es un pequeño dispositivo vía satélite que me permite enviar mensajes de texto y comunicarme sin servicio de telefonía móvil.

Gracias a este dispositivo, puedo ponerme en contacto con amigos y familiares que están en casa, enviarles actualizaciones de seguridad y marcar mis coordenadas exactas.

El dispositivo también tiene una función que envía alertas a los centros de coordinación de respuesta a emergencias, que es una de las formas más rápidas de recibir ayuda cuando no puedo usar mi móvil.

Como mujer que a menudo viaja sola, este dispositivo ha supuesto un cambio radical en mis excursiones, viajes por carretera y aventuras internacionales.

Las botellas de agua reutilizables y los filtros de agua son económicos y respetuosos con el medio ambiente.

Cuando empecé a viajar al extranjero, me inquietaba la cantidad de botellas de agua de plástico que veía que utilizaban los turistas.

Siempre he hecho todo lo posible por llevar una botella de agua reutilizable, y cuando estaba en un lugar donde no podía beber el agua del grifo, compraba garrafas de agua minera para mantenerla llena.

Hace unos cinco años, compré el filtro de agua UV de SteriPEN, y me ha salvado la vida.

El dispositivo recargable filtra las bacterias y los virus del agua potable, por lo que es un gran complemento para mi mochila de viaje. Lo utilizo para purificar el agua del grifo y el agua de los ríos que quiero beber durante las excursiones.

Es un poco caro, cuesta unos 130 dólares (120 euros), pero a la larga es menos costoso y más respetuoso con el medio ambiente que comprar repetidamente agua embotellada.

Después de muchas dudas, cambié mis libros en papel por un Kindle.

Me gusta sostener libros y pasar sus hojas, así que tardé un tiempo en ceder y comprar un Kindle.

Cuantos más viajes hacía con libros físicos a cuestas, más me daba cuenta de lo pesados que son. Y cuanto más rápido leía mis libros, más tenía que comprar.

Después de comprar un Kindle, no me decepcionó. Puedo comprar un libro nuevo siempre que quiero, y el dispositivo pesa bastante menos que los múltiples libros que solía llevar encima.

Una batería que pueda cargar varios dispositivos más de una vez es esencial.

Tanto si viajo en autobús durante mucho tiempo, como si estoy sentada en un aeropuerto sin el adaptador de corriente adecuado o paso un día al aire libre haciendo fotos con mi móvil, es bueno disponer de una fuente de alimentación fiable.

Antes solía llevar encima una pequeña batería con la que podía cargar el móvil un par de veces. Ahora tengo una más potente que pesa medio kilo.

Puede recargar la batería de mi móvil unas diez veces antes de agotarse, y también carga mi Kindle, el filtro de agua y la batería de la cámara.

Nicole Jordan,