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Así cambiarán los dispositivos con IA nuestra manera de interactuar con la tecnología

En los últimos meses han irrumpido en la escena tecnológica los gadgets dotados de inteligencia artificial de startups como Rabbit y Humane, que han generado gran expectación y debate.

Algunos inversores de capital riesgo, como Vinod Khosla, han defendido que estos dispositivos no son una pieza más de la tecnología de consumo, sino una nueva experiencia de usuario que se hace posible a través de la voz.

«La clave no es el hardware, sino la experiencia de usuario que permite», ha explicado Khosla, cuya empresa, Khosla Ventures, es inversora en Rabbit, a Business Insider en un correo electrónico. «La interfaz conversacional normal para todas las aplicaciones es el futuro habilitado por la IA. El software se adaptará a los usuarios en lugar de que estos tengan que ‘aprender’ sus aplicaciones. Eso no es posible con solo una app debido a la latencia y los problemas de IOS o el hardware de lujo.»

Khosla amplió ese argumento en un artículo reciente en The Information, llamándolo un «cambio en la interacción humano-ordenador».

Navin Chaddha, socio director de Mayfield, también cree que esta tecnología es el amanecer de una «nueva interfaz de usuario, en la que los humanos hacen gestos táctiles y de voz», que será «omnipresente» y tiene potencial para integrarse en muchos tipos de dispositivos, según explica a Business Insider.

El Rabbit R1, un dispositivo de aproximadamente la mitad del tamaño de un iPhone, funciona como un asistente de IA que realiza tareas en las aplicaciones de tu smartphone —como pedir comida a domicilio o enviar mensajes— por ti a través de comandos de voz. Se presentó en la feria CES 2024 en enero y el lote inicial de 10.000 dispositivos se agotó en un solo día.

En última instancia, este dispositivo elimina la necesidad de que alguien esté pegado a su smartphone para realizar tareas básicas. Sin embargo, un inversor de capital riesgo cree que eso puede no ser suficiente para atraer a los consumidores.

«La tecnología es genial. Al mismo tiempo, no creo que el consumidor medio quiera llevar varios dispositivos encima», explica a Business Insider S. Somasegar, director general de Madrona. Este antiguo alumno de Microsoft ha invertido en inteligencia artificial y aprendizaje automático desde que entró en la empresa en 2015.

Otro dispositivo, el AI Pin de Humane, ofrece una experiencia de usuario similar y también puede proyectar una interfaz visual en la palma de la mano del usuario. El AI Pin, sin embargo, es un dispositivo autónomo que requiere una suscripción mensual de 24 dólares, que incluye almacenamiento de datos en la nube, acceso a servicios y un plan de telefonía móvil.

«La idea de un asistente personal de inteligencia artificial para todos los seres humanos del planeta es grande y audaz», afirma Somasegar.

Según un reciente informe de un analista de Bernstein, para que la IA, y en concreto la IA generativa, se convierta en un producto de consumo masivo y «desarrolle su gran potencial de mayor utilidad con menos fricciones, es probable que tenga que incorporarse a un nuevo factor de forma, como un wearable«.

Sin embargo, será difícil convencer a los consumidores para que abandonen sus hábitos telefónicos en favor de otro dispositivo, afirma Somasegar. Y muchos en el mundo de la tecnología ya se han mostrado críticos con el Ai Pin de Humane.

Un hábito en el que estos dispositivos podrían ayudar es la reducción del tiempo frente a la pantalla. Los adultos estadounidenses pasan, de media, unas 10,5 horas al día frente a las pantallas, según un informe de Nielsen de 2020. Puede parecer contradictorio, pero añadir otra pieza de tecnología podría ayudar a reducir el tiempo de pantalla en general, dice Zachary Ginsburg, fundador de Calm Ventures e inversor en la Serie C de 100 millones de dólares de Humane.

«La gente necesita desintoxicarse digitalmente para reducir su ansiedad. Ahí es donde estamos», explica a Business Insider. «La gente quiere alejarse de estar tan integrada con la tecnología».

Ginsberg dice que está entusiasmado con Humane Pin porque los asistentes de voz de IA finalmente se han vuelto lo suficientemente potentes como para ser útiles para los consumidores promedio.

Otros inversores de Humane son Marc Benioff, Sam Altman, Lachy Groom y empresas de capital riesgo como Bond Ventures y Forerunner Ventures.

Estos no son los únicos dispositivos que llegarán pronto al mercado. Avi Schiffmann, un joven de 21 años que abandonó los estudios en Harvard y saltó a la fama por crear un sitio web de seguimiento de COVID-19, está desarrollando un colgante con inteligencia artificial llamado Tab. Tiene un micrófono que escucha las conversaciones del usuario y las envía a un teléfono inteligente y a la nube, donde ChatGPT las transcribe y, en última instancia, extrae información para el usuario.

Y también está el Rewind Pendant, un dispositivo similar con micrófono y tecnología de IA que graba, transcribe y proporciona información y una base de datos en la que se pueden hacer búsquedas.

Pero aún está por ver si estos dispositivos por sí solos pueden sostener el negocio de una startup a largo plazo, y es demasiado pronto para saberlo. El hardware y las marcas de consumo son líneas de negocio en las que es muy difícil lograr el éxito.

«Lo más importante para estas empresas es que no pueden vender hardware una sola vez, sino que necesitan un servicio recurrente», explica Chaddha. «Así que, básicamente, lo que tienen que averiguar es cual es su modelo de negocio. Un dispositivo no es más que una maquinilla de afeitar. ¿Cuál es la hoja?».

Samantha Stokes,Vishal Persaud,