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La guerra secreta de Amazon contra Android: la compañía tiene un plan para curar la adicción de Alexa al sistema operativo de Google

La división Alexa de Amazon está recortando costes de forma generalizada, tras haber despedido a miles de empleados y reorganizado proyectos en los últimos 18 meses.

Otra parte clave de ese plan es unificar la tecnología de base de Alexa, lo que hará que algunos dispositivos abandonen el sistema operativo basado en Android que la compañía ha utilizado durante años, según ha podido saber Business Insider.

Internamente llamado «Unified Alexa Device Software» (Software Unificado para Dispositivos Alexa), el proyecto tiene como objetivo ofrecer una «única base de código» que ayudará a reducir los costes operativos y abordar diversos problemas de rendimiento, según documentos internos a los que ha tenido acceso BI y personas al tanto del proyecto. Las personas en cuestión han hablado bajo condición de anonimato porque no están autorizadas a hablar con la prensa.

El equipo a cargo del proyecto espera ahorrar a la larga casi el 50% de sus gastos generales, dice uno de los documentos. Una vez completado, Amazon espera un despliegue más rápido de las funciones de Alexa, una mejor experiencia del cliente y menos fricciones con los desarrolladores, entre otros beneficios.

«Aunque reconocemos que la unificación tiene un coste inicial, hemos visto que realizar una inversión de 12 a 24 meses en unificación para reducir nuestros costes operativos en casi un 50% a largo plazo es una inversión sólida», dice uno de los documentos.

El plan forma parte de una importante renovación del negocio de Alexa. Alexa y la unidad de dispositivos fueron de los primeros equipos afectados por los despidos de Amazon a finales de 2022 tras haber perdido miles de millones de dólares. La unidad ha pasado por numerosos cambios desde entonces, incluida la contratación del antiguo ejecutivo de Microsoft Panos Panay como su nuevo líder. Más recientemente, Alexa se ha centrado en añadir tecnología tipo ChatGPT y en lanzar un nuevo servicio de pago, como ya informó BI.

Amazon ha estado examinando últimamente el rendimiento de cada unidad de negocio. Más de 27.000 empleados de la compañía han perdido sus puestos de trabajo desde 2022, y se han cerrado múltiples proyectos. A principios de este año, las divisiones Prime Video, Twitch, Audible y One Medical de Amazon sufrieron despidos.

Wall Street ha aplaudido la campaña de eficiencia, que ha demostrado cuánto margen tenía el CEO Andy Jassy para reducir costes y lo rentable que puede ser Amazon cuando se racionaliza. Las acciones de la empresa han subido un 85% en el último año y han estado a punto de alcanzar su máximo histórico. Esto ha consolidado la posición de Jassy como CEO después de un comienzo difícil en sustitución de Jeff Bezos.

En un correo electrónico a BI, un portavoz de Amazon ha asegurado que el cambio en la tecnología de Alexa forma parte de un proceso de revisión periódico.

«Evolucionamos de forma regular nuestra arquitectura de software para mejorar continuamente Alexa para los clientes», afirma el portavoz. «Eso es lo que está pasando y sugerir que hay una campaña masiva de reducción de costes es una gran exageración».

Vega OS

Con el backend unificado de Alexa, Amazon planea utilizar de forma más activa un nuevo sistema operativo de cosecha propia llamado Vega para asistentes de voz, televisores inteligentes y dispositivos wearables, según uno de los documentos. Vega es un «nuevo sistema operativo portátil para electrónica de consumo desarrollado por Amazon», explica el documento. Dos fuentes aseguran a BI que algunos de los dispositivos con Alexa ya utilizan Vega.

Al mismo tiempo, algunos de los dispositivos de hardware de Amazon seguirán utilizando el actual Fire OS y versiones modificadas de este, dice el documento. La newsletter tecnológica Lowpass ya informó previamente sobre algunas partes del nuevo Vega OS.

Fire OS es un denominado fork de Android. Esto sucede cuando las empresas y los programadores toman el sistema de código abierto Android y crean una nueva versión que no está aprobada oficialmente por Google. Esos forks o bifurcaciones de Android se han utilizado muchas veces a lo largo de los años, con desigual éxito. Esto se debe en parte a que las versiones no oficiales de Android no vienen con la tienda de aplicaciones de Google y otras ventajas que controla el gigante de Internet. Esta fue una de las razones por las que el smartphone Fire de Amazon fracasó tan estrepitosamente en 2014.

Eliminando lagunas

El uso de Alexa de «implementaciones heredadas dispares» ha llevado a «numerosas lagunas en nuestra oferta de software», dice uno de los documentos. Eso conlleva «elevados costes operativos y gastos generales de mantenimiento», así como una creciente «deuda tecnológica», o sistemas deficientes que hay que corregir más adelante. Muchos dispositivos aún vienen con funciones diferentes, lo que puede causar malas experiencias a los clientes, dice el documento.

Con el sistema UADS, Amazon espera desplegar las funciones de Alexa con mayor rapidez y eliminar las diferencias de funcionalidad entre los distintos dispositivos, según el documento. También prevé menos problemas de rendimiento y menores costes de desarrollo.

La compañía espera que la iniciativa también reduzca la necesidad de contratar a tantos empleados. Alexa pretende aumentar el número de empleados en cada uno de sus proyectos a una media de 1,2 veces el tamaño de los equipos actuales, en lugar de más del doble con el antiguo sistema, según el documento.

Amazon ha intentado unificar el stack de software de Alexa desde al menos 2016, pero el fracaso en el intento solo ha profundizado los problemas existentes, dice el documento. Amazon, en un momento dado, tenía cuatro equipos diferentes apoyando la misma tecnología intermedia de voz a través de diferentes dispositivos, causando mayores costes operativos e ineficiencias.

«La idea es que podamos construir y distribuir el mismo dispositivo con una tecnología más barata», explica a BI una de las personas familiarizadas con el asunto.

Diferencia de prestaciones

La brecha de funcionalidad entre los propios dispositivos Alexa de Amazon y los asistentes de voz de terceros que utilizan Alexa ha sido durante mucho tiempo un problema, tanto interna como externamente, según subrayan las personas que han hablado con Business Insider.

Aseguran que los dispositivos propios de Amazon, como el Echo, generalmente obtienen nuevas características antes que los dispositivos de terceros, pero algunos empleados sienten que la tecnología utilizada en los dispositivos de Amazon es mucho más robusta y madura que la tecnología que se encuentra en los gadgets externos impulsados por Alexa. Eso ha generado comentarios negativos de los clientes y ha deteriorado las relaciones con los socios.

Algunos empleados de Amazon que trabajaban enfocados en dispositivos de terceros sienten como si el Echo fuera su mayor competidor. «Siempre es difícil cuando obtenemos la tecnología seis meses más tarde para productos de terceros», explica uno de estos empleados a BI.

«También recibimos la presión de los precios de Amazon vendiendo sus propios productos a precio de coste», añade esta persona, refiriéndose a la estrategia de la compañía de vender hardware de consumo a precio de equilibrio mientras intenta ganar dinero a posteriori con el software y los servicios suministrados a través de estos gadgets.

Los documentos internos apuntan a que la nueva base unificada de Alexa reducirá significativamente estas diferencias en la paridad de funciones. Por ejemplo, antes de unificar el backend, una de las funciones de Alexa de detección de palabras de despertador sólo existía para el sistema operativo Fire, por lo que Amazon tuvo que crear una por separado para el sistema operativo Vega, dice el documento.

Sin abandonar Android por completo

Con el nuevo Vega OS, Amazon está reduciendo su dependencia del Fire OS basado en Android. Sin embargo, las fuentes consultadas por BI señalan que la decisión no está necesariamente motivada por el abandono de la tecnología de Google. En su lugar, dicen, el objetivo es simplemente ser más eficientes con los recursos y mejorar el rendimiento.

«Los dispositivos basados en Android seguirán existiendo durante algún tiempo», dijo una de las personas.

Un área que va a ver menos inversión son las tablets que incluyen funciones de Alexa. Una de las personas dice que el uso de Alexa en las tablets es bajo, dado que la mayoría de la gente se limita a mirar la pantalla en lugar de dar órdenes de voz. Según esta persona, Amazon quiere crear una versión más ligera de Alexa para las tablets, de modo que se utilicen menos recursos para las funciones de apoyo.

Esta persona añade que el mismo razonamiento se aplica al robot doméstico Astro, dado el bajo nivel de interacción con ese dispositivo. Dado que el número de dispositivos Astro en uso es significativamente menor que cualquier otro dispositivo de Amazon, la compañía quiere reducir el nivel de inversión que se destina a habilitar Alexa en el robot doméstico.

«También es un reconocimiento de que Alexa no ha escalado de la manera que Amazon esperaba», sentencia esta persona.