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¿Es malo quedarse en la cama cuando ya ha sonado el despertador?: expertos sugieren cuánto tiempo está bien

La alarma te despierta —más o menos— y ahí empieza la primera decisión del día: ¿apagarla y seguir durmiendo o remoloneando un rato más, o levantarte enseguida para no sucumbir a la tentación? Y si decides quedarte en la cama, ¿cuánto deberías prolongar ese «un rato más»?

«Quedarse en la cama después de despertarse es atractivo porque anhelamos la capacidad de decidir», explica Eleanor McGlinchey, psicóloga del sueño en Manhattan Therapy Collective y profesora asociada de psicología en la Universidad Fairleigh Dickinson (Nueva Jersey, Estados Unidos).

«Holgazanear por la mañana es aprovechar ese ‘tiempo para mí’ antes de que las responsabilidades lo invadan», añade, en declaraciones recogidas por The New York Times.

Pero, ¿es beneficioso para tu salud física y mental? Depende de lo que hagas durante ese tiempo en la cama y cómo lo enfoques.

«La mayoría de los especialistas en sueño piensan que posponer la alarma no es una buena idea», asegura Timothy Morgenthaler, experto en la ciencia del sueño, a Business Insider.

Esto se debe en parte a que, si vuelves a dormirte profundamente después de posponer la alarma, estarías entrando de nuevo en un ciclo de sueño que no podrás terminar, por lo que es probable que te despiertes con más aturdimiento que frescura, apunta.

La Dra. McGlinchey es más relativa y subraya la importancia de establecer límites: «Es importante poder decidir sobre cómo empieza el día, sobre todo para las personas que, en cuanto se levantan de la cama, están de guardia como cuidadores. Pero date un cierto margen de tiempo. Lee el periódico. Escucha música».

«Le digo a la gente que haga lo que quiera a propósito. No estés a merced de las notificaciones que llegan de la noche a la mañana. Sé intencional con el tiempo», añade.

Si coger el móvil para responder algunos correos electrónicos urgentes desde la cama te ayuda a relajarte un poco sin preocuparte por sumergirte de lleno en el trabajo, puede ser netamente positivo; si lo que te genera es más estrés y encima te hace sentir peor por no haberte levantado, deja de hacerlo, ejemplifica.

Otro ejemplo: para una persona con insomnio o con afecciones de salud que influyen en su sueño, quedarse despierta por la mañana para intentar descansar puede ser un error, porque «tu cuerpo aprende a estar despierto en la cama», señala a NYT el Dr. Alcibíades J. Rodríguez, neurólogo y director médico del Centro Integral de Epilepsia-Centro del Sueño de NYU Langone Health.

Finalmente, la forma en que te despiertas también puede influir en tu estado anímico y emocional, de acuerdo con la psicóloga de Harvard Amy Cuddy: estirarse en la cama es una forma de aumentar la confianza cuando despiertas —quienes lo hacen con los brazos formando una V «están superfelices», afirma—, mientras que las que amanecen en forma de bola fetal «se despiertan mucho más estresadas».

¿Cuánto tiempo deberías permanecer en la cama sin que sea demasiado?

En términos generales, que una persona se quede un tiempo tumbada y disfrute de la cama «es algo bueno», siempre que no perjudique a la salud propia o a la vida familiar o laboral, resumen los expertos consultados por The New York Times.

Esto incluye pasar todo el día o el fin de semana en la cama (bed-rotting, en inglés), si se hace con moderación y según el caso.

«Si quieres quedarte en cama durante el día porque te sientes agotado, hazlo y no te sientas mal por ello. Pero si comienza a hacerte sentir deprimido o ansioso o te lleva a faltar al trabajo y volverte menos funcional, entonces necesitas dar marcha atrás», advierte McGlinchey.

Eso sí, hay varios matices: descansar en la cama no sustituye al sueño, el cuerpo necesita exposición a la luz para mantener los ritmos circadianos y ‘remolonear’ no se debe confundir con la ciclotimia: un trastorno que conlleva la tendencia a permanecer en la cama durante muchas horas del día sin que exista una enfermedad orgánica que lo justifique.

Si bien no hay una cantidad de tiempo exacta recomendada para permanecer entre las sábanas tras despertarse, quedarse entre 15 y 30 minutos en la cama debería ser suficiente para la mayoría de las personas si se realiza a diario.

«Si te despiertas y te sientes bien y esto es parte de tu rutina, no tienes que parar. Pero creo que 30 minutos es un buen umbral», declara al medio la Dra. Marjorie Soltis, especialista en medicina del sueño y profesora asistente de neurología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Duke (EEUU).

«Deberías escuchar a tu cuerpo. Si te sientes mejor después de descansar un poco, es posible que obtengas algún beneficio, aunque no sea lo mismo que dormir», concluye la experta.