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El vídeo en streaming se asoma al abismo: el 36% de la gente cree que no vale el precio que cuesta

En los últimos años las plataformas de vídeo en streaming han pisado de manera pertinaz el acelerador para dar fuelle a sus precios con la esperanza de llenar más sus arcas. Sin embargo, este hábito se está topando de bruces con la resistencia del consumidor, tanto que muchos suscriptores están convencidos deque las plataformas de vídeo en streaming no valen definitivamente el precio que cuestan.

De acuerdo con un reciente estudio emprendido en Estados Unidos por Deloitte, el 36% de los consumidores aseguran las suscripciones asociadas a las plataformas de vídeo en streaming no valen el dinero que pagan por ellas. Y aun cuando las suscripciones ofertadas por los servicios de vídeo en streaming son extraordinariamente diversas (en buena medida por la entrada en escena de la publicidad), los usuarios siguen consideran que el dinero que pagan por Netflix y compañía no merece definitivamente la pena.

En Estados Unidos los hogares se gastan una media de 61 dólares al mes en los servicios de vídeo en streaming. Se trata de un incremento del 27% con respecto a las cifras del año pasado (48 dólares).

Quizás por esta razón, y abrumados por el coste al alza de los servicios de vídeo en streaming, el 48% de los consumidores se declaran dispuestos a cancelar sus suscripciones (incluso si se trata de su plataforma favorita de vídeo en streaming) si las subidas de precio se disparan por encima de los 5 dólares al mes.

En 2023 la industria del vídeo en streaming fue confrontada con toda una plétora de subidas en los precios allende los mares. Netflix aumentó en 2 dólares hasta los 11,99 dólares el precio de plan básico sin publicidad, mientras que su plan premium se incrementó en 3 dólares hasta los 22,99 dólares. Y los precios de Discovery+ y Apple TV+ pegaron asimismo el estirón. Además, en los últimos cuatro años el incremento de los precios en Disney+ ha sido del 100%, en Hulu del 93% y en YouTube TV del 108%.

Las cancelaciones son ya un problema para las plataformas de vídeo en streaming

Atenazados por las subidas de precio, cada vez más consumidores toman la determinación de cancelar sus suscripciones a las plataformas de vídeo en streaming, lo cual resulta un problema de primerísimo orden para este tipo de plataformas. De acuerdo con Deloitte, el 40% de los consumidores confiesa haber cancelado su suscripción a alguna plataforma de vídeo en streaming en el transcurso del último año.

Para retener a los suscriptores a su vera las plataformas de vídeo en streaming pueden optar por brindarles descuentos en suscripciones a largo plazo. Y más de la mitad de los consumidores alargaría, de hecho, su suscripción a los servicios de vídeo en streaming si ello se tradujera en un ahorro en el coste mensual de estas plataformas.

En el hecho de que la gente esté optando por «desenchufarse» de las plataformas de vídeo en streming influye también una circunstancia en modo alguno baladí: la falta de tiempo. Al fin y al cabo, el tiempo otrora volcado por la televisión es engullido cada vez más por las redes sociales y los videojuegos (y no hablamos de un hábito que ataña única y exclusivamente a la Generación Z).

«El valor que los consumidores esperan de los medios digitales y de la industria del entretenimiento está influido cada vez más por sus experiencias en las redes sociales y en los videojuegos», asevera Deloitte en su informe.

Por otra parte, la publicidad es cada vez más omnipresente en las plataformas de vídeo en streaming y ello está provocando que el espectador se tope allí con anuncios tan repetitivos como poco relevantes y que su paciencia hasta cierto punto se desgaste. Además, los espectadores más jóvenes confían más en los influencers y en los creadores de contenido que en los anuncios en televisión. En este sentido, si las plataformas de vídeo en streaming no logran revestir de suficiente relevancia y atractivo a los anuncios que desfilan en sus dominios, ello podría repercutir negativamente en los anunciantes por la falta de respuesta a sus campañas de publicidad.

Hay, no obstante, un rayo de esperanza para la publicidad en las plataformas de vídeo en streaming. A casi el 40% de los consumidores menores de 41 años le gustaría poder hacer clic en los anuncios que contemplan en el vídeo en streaming.

La dificultad para hallar contenido relevante es otro de los escollos con los que se topan los usuarios de los servicios de vídeo en streaming. El 47% de los usuarios confiesa, de hecho, que invertiría más tiempo en este tipo de servicios si el contenido fuera más fácil de encontrar. Además, la mayor parte de los espectadores adscritos a la Generación Z dice recibir mejores recomendaciones de contenido en las redes sociales que en las plataformas de vídeo en streaming. El 49% de los centennials ve series y películas en Netflix y compañía después de haber oído hablar sobre ellas a sus influencers favoritos.

Esther Lastra