Vallebro Comunicación

Revista de Internet

Estilo de Vida

Este hombre vive en un crucero todo el año porque le sale más barato alquilar un piso

Me han dicho que estoy loco por intentar vivir a tiempo completo en un crucero, pero no es solo una vida para jubilados.

Trabajo como ingeniero para un proveedor de soluciones en la nube y empecé a trabajar desde casa en 2012. Gracias a la pandemia, mi equipo pudo trabajar desde casa y acceder a los datos que necesitaban desde cualquier lugar.

En aquel momento, las compañías de cruceros no habían anunciado cuándo volverían o si lo harían. Pensé que si volvían, me gustaría intentar llevarme mi trabajo conmigo en un crucero corto. Quería ver cómo funcionaría el wifi y si podría acceder a algunos elementos de mi trabajo con mucha seguridad.

Ese verano, en 2021, reservé dos cruceros de cuatro noches en el Freedom of the Seas de Royal Caribbean, y realicé ambos en septiembre. Todo funcionó de maravilla y, desde entonces, he estado en un crucero prácticamente todas las semanas, excepto unas pocas debido a las vacaciones.

He estado en CocoCay y Nassau, en las Bahamas, más de 70 veces cada uno en los dos últimos años

El barco hace la misma ruta dos veces por semana, y ambas escalas son en el mismo crucero. Principalmente hago cruceros en el mismo barco, pero también he hecho cruceros en barcos más grandes.

Hago reuniones por la mañana y por la tarde, pero también puedo ir a comer y socializar o quedar con gente en el gimnasio. Incluso he conocido a gente con la que sigo en contacto y que ha vuelto y ha hecho cruceros en este barco conmigo varias veces desde entonces.

Trabajar desde casa me aislaba. No tengo hijos ni mascotas, así que es fácil volverse algo introvertido, pero los cruceros me han ayudado mucho y me han hecho mucho más sociable.

Si quieres ir de crucero a tiempo completo, tienes que poner orden en tus finanzas

Piensa en tu estrategia. Se trata de elaborar un plan de transición, no se hace de la noche a la mañana.

Antes de empezar, quise analizar el coste de navegar a tiempo completo. Tengo una hoja de cálculo que registra automáticamente todos mis gastos, lo que me ayuda. También establezco un presupuesto cada año. Este año, mi presupuesto para la tarifa base es de unos 30.000 dólares (27.600 euros), y el año pasado, cuando empecé a hacer números y a evaluar cuánto pagaba de tarifa base por estar en un barco 300 noches, descubrí que estaba casi al mismo nivel que lo que pagaba por el alquiler y el servicio de basura de un apartamento en Fort Lauderdale, Florida.

Ahora, como viajo tan a menudo con Royal Caribbean, he ascendido en su programa de fidelidad

Mis bebidas e internet son gratis. Si la gente va a hacer algo como lo que yo hago, recomiendo probar distintas marcas porque todas ofrecen algo diferente. Pero una vez que te comprometes con una, debes ceñirte a ella para alcanzar esos niveles de fidelidad.

He descubierto que Royal Caribbean tiene, con diferencia, las ventajas más valiosas para mí: descuentos, internet gratis y bebidas gratis. El nivel de fidelidad más alto de Royal Caribbean es el Pinnacle, que alcanzaré exactamente después de dos años de crucero en este barco.

Gracias al programa de fidelidad, este año gastaré menos dinero en cruceros que el año pasado, a pesar de haber navegado más.

Si tienes un móvil de hace dos o tres años, vas a tener problemas en un barco

Leo foros de Reddit y grupos de Facebook, y la mayor queja que veo de la gente es que sus móviles o dispositivos no funcionan tan bien como esperan. Las dos razones principales son que la gente no actualiza su software operativo antes de subir a un barco o que no tienen configuradas las llamadas wifi en su dispositivo, lo cual es imprescindible.

Entiendo que la gente no quiera gastarse el dinero, pero si tienes un dispositivo más nuevo, suele funcionar mucho mejor.

Para conseguir un buen wifi, también hay que explorar el barco y encontrar los lugares donde el wifi funciona mejor. Yo suelo trabajar desde la cubierta superior de un salón que no está abierto durante el día, así que básicamente se convierte en mi espacio de oficina, lo cual es estupendo porque es muy tranquilo.

Mantener un estilo de vida sano y productivo en un barco requiere disciplina personal

De lunes a viernes, en el barco, hago exactamente la misma rutina que haría en tierra. Trabajo, como sano y voy al gimnasio.

Los fines de semana, todo vale, pero durante la semana me esfuerzo por encontrar opciones de comida sana disponibles en el barco. Evito los postres y no bebo bebidas azucaradas. Si bebo alcohol, lo reservo para el fin de semana, porque el lunes por la mañana hay que volver al trabajo y a la responsabilidad.

Cuando empecé a viajar en crucero, también estaba probando si podía conciliar la vida laboral y familiar

Paso un 20% de mi tiempo en tierra para ir al dentista y al médico y visitar a algunos amigos, pero la mayor parte del tiempo estoy de crucero. Cuando estoy de crucero, paso el 90% del tiempo a bordo y el 10% en puerto, porque durante la semana estoy trabajando.

A menos que sea un puerto en el que no haya estado antes, o uno que me guste mucho, permanezco en el barco, incluso los fines de semana. Cuando estamos en un lugar que me gusta, utilizo un día de mis vacaciones del trabajo y disfruto del día fuera.

Tengo una relación muy estrecha con la tripulación de este barco. Se ha convertido en una gran familia, y no quiero reconstruir esas relaciones en otro barco; bromeo diciendo que tengo 1.300 compañeros de piso.

Con el tiempo, me gustaría deshacerme de mi apartamento

He reducido mi presupuesto para viajar en crucero del año que viene debido a la inflación, pero para 2025 me gustaría deshacerme de mi apartamento, vender mi coche y comprar una scooter que guardaré en el garaje de un amigo. Cuando esté en casa, pediré que me traigan la compra, y si necesito ir a algún sitio más lejano, me bastará con coger un Uber.

A veces me canso de ir al mismo puerto, pero ha sido una experiencia interesante y me sigue encantando. La mayor parte del tiempo estoy tan ocupado que ni siquiera me doy cuenta de que estamos en el mismo sitio; solo sé que no estoy en un apartamento mirando a la pared. No tengo estrés.

Jamie Killin, Andrea Gómez Bobillo