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La ciencia detrás del éxito de Taylor Swift

The Eras Tour ha llegado a España. Los fans de Taylor Swift se muerden las uñas por la emoción de ver por fin a la artista, mientras que otras tantas personas se preguntan qué ha hecho la cantante para despertar tanta expectación. En redes sociales abundan las publicaciones de usuarios preguntándose cómo la que parece “una cantante más” ha impactado tanto en el panorama musical.

Cuando salieron en preventa las entradas, millones de personas en todo el mundo colapsaron la página de TicketMaster. En diciembre de 2023, la gira ya se había convertido en la más recaudadora de la historia. Las colas para ver a la cantante en las primeras filas se forman en los estadios durante días antes de los conciertos. Algo pasa con Taylor, ¿pero qué?

No es fácil dar una respuesta. La música es algo subjetivo, por lo que no se puede decir con seguridad por qué Taylor Swift triunfa como lo hace. Sin embargo, si nos basamos en la ciencia, sí que se podría dar una explicación. No es algo definitivo ni que pueda aplicarse a todo el mundo, pero puede dar algo de luz en este tema.

The Eras Tour: la gira de las emociones

La gira actual de Taylor Swift no es una gira al uso. Es habitual que otros artistas canten temas de todos sus discos, no solo del último. Pero en este caso se hace de forma totalmente deliberada. De hecho, en los conciertos hay un hueco para cada disco. O, como lo denomina la cantante, para cada “era”.

Cada una de las eras tiene su propia música, vestimenta de la cantante e incluso puesta en escena. Todo es diferente. Prácticamente, hay diez conciertos en uno solo, que se alarga durante más de 3 horas.

Esto es interesante a muchos niveles, pero también desde el punto de vista de la ciencia. Recientemente, un equipo de científicos de la UCLA llevó a cabo un estudio en el que se demostró que los recuerdos se afianzan mucho mejor cuando se asocian con emociones. Esas emociones pueden provenir de muchas fuentes, pero la música tiene un poder especial para fijarlas.

De hecho, se pidió a los participantes en el estudio que mirasen una secuencia de imágenes mientras escuchaban distintas melodías, compuestas específicamente para el experimento. Al día siguiente, se les preguntó en qué orden habían visto las imágenes. Aquellos que escucharon una música más emocional recordaban mucho mejor lo que habían visto. Sobre todo si se trataba de emociones positivas.

¿Qué tiene que ver todo esto con Taylor Swift?

La música de Taylor Swift es conocida por ser muy emocional. A menudo sus melodías tratan de amores y desamores que ella ha vivido en primera persona Sus letras empoderan a las mujeres que han vivido situaciones similares y las animan a lograr sus metas. No es la primera cantante que hace algo así. De hecho, hay muchísimos artistas que han plasmado su vida en sus letras. Un ejemplo bueno y reciente es el de la británica Adele, pero hay muchos más.

La clave está en la variedad. Las emociones que transmiten sus melodías y sus letras son muy variadas, porque cada disco es totalmente diferente, con una temática muy marcada. Tampoco es la primera artista que hace algo así. De hecho, podemos verlo en clásicos como Bruce Springsteen. Más allá de compartir nacionalidad, hay muchos paralelismos con este artista. Después de 60 años de carrera, The Boss sigue cosechando fans por todas las partes del mundo. Sus giras son realmente multitudinarias, con colas que poco tienen que envidiar a las de Taylor Swift y conciertos igualmente largos. Algo admirable, teniendo en cuenta que se llevan aproximadamente 40 años.

Posiblemente, si Bruce Springsteen despierta también tantas pasiones, sea por algo parecido. Su música es muy emocional e inspiradora, pero además variada. En un solo concierto, el público pasa por una lista inmensa de emociones distintas, que le ayudan a grabar el recuerdo como algo vívido y positivo. Además, en su caso, el estilo musical de cada disco es diferente, por lo que también se puede ver como varios conciertos en uno.

Taylor Swift ha querido explotar eso y además le ha dado protagonismo. El concierto se divide en eras, pero también podría decirse que se divide en emociones. Es una fábrica de buenos recuerdos. Pero también lo es su música. Una música con la que busca que quienes la escuchan se sientan identificados. 

Nuestro cerebro funciona mediante asociaciones. De hecho, la memoria no se reproduce en nuestra cabeza como una película. A medida que nos suceden cosas estas van forjando nuevas conexiones neuronales, llamadas engramas, que pueden activarse con un disparador concreto. Entonces, se reproduce el recuerdo de una forma aproximada. Ese disparador puede ser una simple asociación. Las referencias de Taylor Swift al amor o la amistad pueden tocar uno de nuestros disparadores, de manera que nos sintamos plenamente identificados. Esa es una de las claves de su éxito.

Taylor Swift también puede aprender de sus letras

Recientemente, dos científicos de la Universidad de California llevaron a cabo una curiosa investigación estadística de las letras de Taylor Swift. Sobre todo de aquellas relacionadas con el amor y el desamor. De nuevo, conscientes de la emocionalidad que hay detrás de sus temas, decidieron comprobar qué tipo de emociones han despertado en ella los hombres descritos en las canciones.

Así, vieron que aquellos con ojos azules y/o mala reputación solían despertar emociones negativas, mientras que los de ojos verdes generaban sensaciones más positivas en la cantante. Lógicamente, esta es una investigación estadística realizada con una muestra muy pequeña, en la que por supuesto hay más casualidad que causalidad. Es simplemente un dato curioso sobre lo mucho que influye Taylor Swift a la población. Tanto como para que dos científicos decidan analizar de este modo sus letras.

Lo que está claro es que Taylor Swift no es única. Adele, Bruce Springsteen y otros muchos cantantes que no se han mencionado en este artículo son grandes artistas que también nos tocan el alma con sus voces. Y es que ese es el truco principal del éxito. Las modas pasan, la música es subjetiva, pero las melodías que nos llegan al alma son para siempre.