Estilo de Vida 

La fiebre de los Labubu, esa burbuja de 1.000 millones de dólares que tendrá que estallar en algún momento

Los Labubu están viviendo su gran momento. Eso es innegable. No hace falta que te lo diga yo. Están en los bolsos de Dua Lipa o Lisa de Blackpink. En TikTok, una mujer británica presume de tener el modelo dorado más caro del mundo. Y hasta se han convertido en galletas matcha “Crumbl” con chocolate de Dubái. (Si has llegado a comerte una de esas, quizás necesites desconectarte del móvil un par de días). Y según una nueva estimación de Emarketer, empresa hermana de Business Insiderla compañía china Pop Mart —fabricante de los Labubu— va camino de facturar 1.000 millones de dólares este año solo con estas figuras. La fiebre está lejos de terminar.

Pero tengo una noticia poco agradable para los fans más entregados: esta moda tiene fecha de caducidad. Quizás no sea mañana, pero un día la burbuja de los Labubu explotará. ¿Te suenan los Beanie Babies?

Así nace una burbuja

Los Labubu son objetos de moda, con unidades limitadas y un formato de venta tipo blind box (caja sorpresa), lo que dificulta conseguir ciertos colores o diseños. Esto ha generado un mercado secundario activo, donde los modelos más raros se revenden a precios muy por encima de los 27,99 dólares que cuestan en tienda.

Por ejemplo, ahora mismo puedes encontrar un codiciado Labubu rosa por 501,99 dólares en el marketplace de Walmart en colaboración con StockX. Y en China, se subastó una estatua de Labubu de 1,20 metros (descrito como «tamaño real», como si estuvieran vivos) por 170.000 dólares. Aunque, en ese caso, hablamos de una pieza artística más que de un simple juguete o llavero.

Como era de esperar, también hay un floreciente mercado de falsificaciones, apodadas “Lafufus”. Así que si no compras directamente a Pop Mart, es difícil saber si lo que tienes entre manos es un original o una copia.

La línea “Monsters” de Pop Mart —que incluye a los Labubu— ha generado 671 millones de dólares en ventas en lo que va de 2025, un salto de casi el 670% respecto al mismo periodo del año pasado, según Emarketer.

¿Qué son los Labubu?

Si no vives en una cueva, ya sabrás lo que son. Pero por si acaso: los Labubu son pequeños monstruos de peluche diseñados por el artista Kasing Lung, popularizados por celebridades que los llevan como accesorios en el bolso. Se venden en cajas cerradas, por lo que no sabes qué figura te tocará, lo que alimenta la fiebre por los más raros.

¿Otro caso Beanie Babies?

Seguramente estás pensando lo mismo que muchos: “Esto es como los Beanie Babies otra vez”.

La diferencia es que los Beanie Babies tenían una estructura mucho más elaborada: llegaron a casi todos los hogares y coincidieron con dos cambios tecnológicos clave: el auge de internet como canal de comunicación y el nacimiento de eBay. De hecho, se puede argumentar que la “Beaniemanía” fue el catalizador de los pagos digitales y nuestra era online. Sin los Beanie Babies no habría eBay, sin eBay no habría PayPal, sin PayPal no habría Elon Musk… y sin Elon, no habría waifus anime en Grok. ¿Dónde estaríamos entonces?

Pero los Labubu, a mi parecer, no tienen ese tipo de impacto histórico. Son una moda efímera más. Es difícil imaginar que dentro de unos años sigan siendo populares, o que no te arrepientas de haber pagado 500 dólares por ese modelo rosa. Aunque más simple que el fenómeno de los Beanie Babies, los Labubu no dejan de ser una moda pasajera impulsada por el hype.

¿Y si Pop Mart sabe aprovechar el tirón?

Eso sí, Pop Mart podría lograr que este fenómeno se traduzca en algo más duradero. Ya está abriendo tiendas físicas en Estados Unidos —una nueva está por llegar a mi centro comercial local este otoño—. Los Labubu son el éxito del momento. Pero si Pop Mart consigue conectar con niños y adultos a través de otras colecciones igual de potentes, podría convertirse en una marca con verdadero futuro.

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