IA vs. buscadores: la puñalada trapera de Apple que está desangrando a Google en la bolsa
Desde que ChatGPT saliera del cascarón a finales de 2022, muchos se han referido a Google como la principal víctima del «hype» que aletea desde entonces en torno a la IA generativa. Al fin y al cabo, la popularidad de chatbots de IA como ChatGPT, capaces de agasajar al usuario con respuesta directas y concisas a sus preguntas, condenaría a los buscadores a la irrelevancia más absoluta, aseguran las voces más agoreras.
Y parece que las búsquedas en Google están efectivamente contrayéndose por culpa de la fragorosa entrada en escena de la IA generativa (que está ya presente, de hecho, en el famoso buscador mediante la función «AI Overview»). El ejecutivo de Apple Eddy Cue ha asegurado que las búsquedas en el navegador Safari habían menguado por primera vez en abril, un cambio que este no ha dudado en atribuir a la creciente popularidad de la IA, que la gente utiliza cada vez más como reemplazo de los motores de búsqueda.
Cue realizó tan controvertidas declaraciones este miércoles cuando declaraba como testigo en el juicio que se celebra actualmente al otro lado del charco contra Alphabet, la matriz de Google, a cuenta de su monopolio en el ámbito de las búsquedas. La empresa de la manzana ha sido llamada a testificar en ese proceso judicial porque recibe más de 20.000 millones de dólares al año por parte de Google para que el buscador del gigante de internet sea el motor de búsqueda por defecto en los dispositivos de Apple.
Durante su comparecencia en el juicio Cue indicó además que a Apple le gustaría imbricar en sus dispositivos motores de búsqueda propulsados por IA como alternativa a los tradicionales motores de búsqueda, según informa Bloomberg.
¿Está condenado el motor de búsqueda de Google a perder cuota de mercado?
El ejecutivo de la empresa liderada por Tim Cook fue más allá y afirmó asimismo que buscadores con IA de proveedores como OpenAI, Perplexity AI y Anthropic sustituirían eventualmente a los motores de búsqueda convencionales como Google. Cue indicó además que Apple integrará probablemente en el futuro los buscadores con IA de tales proveedores en Safari, si bien aclaró que tales buscadores no serían a bote pronto la opción por defecto.
Las palabras de Cue explican de manera excepcionalmente nítida por qué los inversores están volcando tantísimo dinero en empresas de IA como OpenAI (y llevando a la postre en volandas la valoración de tales compañías). Quienes invierten dinero a manos llenas en OpenAI y compañía desean a todas luces que las empresas en las que tienen a bien confiar puedan llegar a alcanzar algún día la capitalización bursátil de Google (que está actualmente en torno a los 2.000 millones de dólares).
Google es perfectamente consciente de que la creciente pujanza de la IA puede eventualmente hacer pupa a su todopoderoso buscador y por eso está invirtiendo profusamente en esta tecnología, que el año pasado integró, no en vano, en su motor de búsqueda mediante la función «AI Overview».
Sin embargo, los esfuerzos de Apple parecen no ser suficientes para proteger a su motor de búsqueda de las embestidas de la IA. Y ayer, tras las controvertidas palabras de Apple en los tribunales, los títulos de Google se desplomaron más de un 7% en los parqués bursátiles.
Quizás para contrarrestar esa caída Google terminó saliendo ayer a la palestra para contradecir la declaración de Eddy Cue y asegurar que las consultas, lejos de decaer, continuaban creciendo a buen rito en su buscador, también las originadas a través de las plataformas y los dispositivos de Apple, apostilló la compañía.

