Asuntos de dinero 

Fin a la Ley de Alquileres: los inquilinos podrán continuar en la vivienda de alquiler aunque el casero no quiera

El sector inmobiliario está viviendo un momento complicado en España en los últimos años. A los ciudadanos cada vez resulta más difícil poder acceder a una vivienda en propiedad o en alquiler sin tener que afrontar un importante desembolso económico. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en el año 2024, el 20,4% de los hogares vive de alquiler, un incremento con respecto a los datos del año anterior, a pesar de que no deja de aumentar el precio de las casas a la venta, obra nueva o segunda mano, y la oferta disponible es cada vez más escasa.

Es por ello por lo que los propietarios de inmuebles en alquiler y los propios inquilinos están muy atentos a la normativa vigente, que ahora vivirá un gran cambio que hará que los segundos tengan la posibilidad de quedarse en la vivienda, aunque el casero no quiera. Todo tiene que ver con la nueva ley, que aplicará el derecho de permanencia en la vivienda.

Según la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), los contratos de alquiler firmados desde el 6 de marzo de 2019 se prorrogarán de forma automática, una renovación obligatoria que tendrá lugar si la duración es menor a 5 años si el propietario es una persona física y de 7 años si es una persona jurídica.

De esta forma, en el caso de que los inquilinos cumplan con los pagos y las condiciones del contrato, podrán continuar en la vivienda hasta completar el periodo pactado, con independencia de que el casero quiera o no renovar el contrato. El arrendatario no podrá romper el alquiler durante el tiempo que establece la ley.

Derecho de permanencia en la vivienda

La Ley de Arrendamientos Urbanos recoge en su artículo 10 que los contratos de alquiler formalizados desde el 6 de marzo de 2019 se prorrogan automáticamente si su duración es inferior a:

  • 5 años si el propietario es una persona física.
  • 7 años si se trata de una persona jurídica.

Si los inquilinos cumplen con el pago de las cuotas del alquiler y el resto de condiciones recogidas en el contrato, tendrán derecho a permanecer en la vivienda hasta completar dicho periodo, incluso si el propietario decide no renovarlo. Desde el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana indican que «esta normativa asegura estabilidad y reduce la rotación constante de viviendas de alquiler».

Cómo afecta la reforma en el alquiler

El objetivo de esta nueva medida es buscar que los inquilinos tengan una mayor estabilidad dentro de un mercado en constante cambio y en el que los precios no dejan de subir cada año. Esta reforma es muy bien recibida por todos ellos, pero al mismo tiempo ha suscitado grandes críticas entre los propietarios, que consideran que atenta contra su propiedad privada.

Estos últimos consideran que la nueva norma limita su capacidad para poder disponer libremente de las viviendas, de forma que no podrán vender o subir la renta, aunque así lo deseen. De hecho, hay organismos como la Asociación de Propietarios de Vivienda en Alquiler (ASVAL) que aseguran que esta ley podría llevar a una reducción en la oferta de pisos en alquiler.

En su lugar, muchos propietarios podrían optar por alquilar viviendas a corto plazo en lugar de comprometerse con un inquilino por varios años, lo que a su vez llevaría a una mayor escasez de viviendas en alquiler de larga duración, y, por tanto, mayores dificultades para que los españoles puedan tener un hogar estable.

No obstante, al igual que hay voces críticas, hay otras organizaciones que se posicionan a favor de la medida, como la Federación de Asociaciones de Inquilinos y Usuarios (FAIU), que asegura que esta ayudará a “garantizar una vivienda estable y protege a aquellos que más lo necesitan”, tal y como aseguró a través de un comunicado.

Lo que no hay que olvidar es que, como destacan varios expertos inmobiliarios, la nueva normativa puede ocasionar una caída en la oferta de inmuebles en alquiler, y esto, a su vez, ocasionará un aumento de los precios, por lo que el mercado podría verse seriamente perjudicado por esta medida.

Ana Huergo

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