Asuntos de dinero 

Cómo vender tu casa si eres avalista con estos sencillos trucos

Cuando una vivienda o una propiedad es un aval, en realidad los bancos lo utilizan para garantizar el pago de deudas. Lo más frecuente es tener un aval para comprar una casa a través de una hipoteca, pero también puede darse en el caso de un préstamo o de una deuda. Si el hipotecado deja de pagar el préstamo, el banco o el acreedor puede reclamar el inmueble que funciona como aval para saldar la deuda. De ahí, que surjan dudas sobre si un piso con aval puede venderse. La respuesta es que sí, al igual que cualquier otra vivienda que está con aval. Sin embargo, hay excepciones y siempre hay que revisar las condiciones que se han firmado como avalista. Este paso es muy importante porque la situación cambia en función de si el aval es una garantía personal o de si es una garantía real. El procedimiento es diferente al querer vender el inmueble.

¿Se puede vender un piso con aval?

En el caso de la garantía personal, el avalista se compromete a responder ante la posible deuda que pueda contraer el tercero. Además, lo hace tanto con su patrimonio presente como futuro. En otras palabras, el avalista respondería con su vivienda, pero si no cubre la deuda, también tendrían que embargar sus nóminas, propiedades o cualquier tipo de ingreso. Una alternativa es la doble garantía hipotecaria que utiliza dos inmuebles para financiar una sola hipoteca.

Así, el aval como garantía personal obliga al avalista a responder con su patrimonio en general, en vez de embargar un bien en concreto. Todo esto significa que al firmar un aval bajo garantía personal permite al avalista vender su piso sin problema, ya que el acreedor puede cobrar las posibles deudas con otra parte de su patrimonio, tal y como informan los expertos inmobiliarios de Wolo. Además, el proceso para vender la vivienda es el mismo que para vender una casa sin aval.

Por otra parte, al tener un aval con garantía real es más difícil vender el piso. Hay que tener en cuenta que en este caso el avalista responde con un bien en concreto en vez de con todo su patrimonio, como puede ser el piso que ahora quiere vender. Es lo que se conoce como avalista real o no personal. Si bien es la forma más segura de firmar un aval en España, supone una traba para vender la vivienda. Antes de nada, el avalista tiene que cancelar el aval o vender el inmueble con esta carga. En el segundo caso, es complicado encontrar a un comprador que lo acepte. No deberías avalar nunca un préstamo sin antes conocer las consecuencias.

¿Cómo vender un piso avalado?

Cuando el piso es propiedad de un avalista personal, no hay problema alguno y el proceso para vender la vivienda es como cualquier otro de compraventa. La cosa cambia cuando el avalista es de tipo real o no personal, ya que debe seguir un procedimiento determinado si quiere poner a la venta una de sus casas o pisos. Así es cómo funciona un aval hipotecario. Antes de nada, debe deshacer el aval que firmó en su momento, para lo que hay varios métodos.

La primera opción es cancelar el aval de forma oficial con el banco, pero es algo complejo. El avalista debe negociar con la entidad financiera, la cual suele negarse a perder la garantía de pago, es decir, la vivienda del avalista. Cuando el banco se niega, es posible pedir a la persona avalada que lleve la hipoteca a otro banco para firmar otras condiciones y con otro aval. Para ello, hay que subrogar la hipoteca. De esta manera, es posible vender el piso sin problema alguno.

Otra alternativa es sustituir la vivienda por otra propiedad como aval. A veces, el banco acepta que el avalista presente otro inmueble como garantía a cambio de liberar el piso que ha sido el aval hasta el momento. Así, es posible vender un piso avalado. No obstante, es necesario tener más propiedades para presentar un aval alternativo y no todas las personas tienen más de una vivienda. En ese sentido, siempre hay que tener cuidado con las propiedades que se presentan como aval y tomar la decisión de forma detenida.

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