Gonzalo Bernardos, economista, critica la mentalidad financiera simplista: «España es un país de cuñados»
Gonzalo Bernardos es uno de los economistas más conocidos en redes sociales y se caracteriza por no morderse la lengua. Es por eso que, cuando lanza ciertos comentarios, todos los medios se hacen eco de sus palabras . Eso es lo que ha ocurrido con su reciente afirmación, en la que opina que “España es un país de cuñados”, lo que ha hecho que se desate un debate entre los que están de acuerdo y los que lo critican duramente.
La expresión, que suena provocadora, no es un exabrupto, para este economista, condensa una crítica profunda sobre la cultura financiera, sobre las falsas expectativas que se tienen acerca de conseguir el éxito y la mentalidad del peloteo y los prejuicios sobre el ahorro financiero.
Así son las inversiones en España
Para entender cómo ha surgido esta frase y qué ha ocurrido para que Bernardos la publique, hay que irse a su perfil de X (antes Twitter). En esta publicación, se quejaba de que muchas personas consideran que, con comprar “barato y vender caro”, lo tenían solo solucionado y que el banco va a prestar dinero sin exigir. Pero fue en ese momento cuando soltó la expresión que señalaba la cultura de simplificación que se tiene para temas complejos, como son la inversión, el mercado inmobiliario, las finanzas o la economía general.
La publicación, concreta, publicada en su red social de X el 3 de septiembre, dice así: “En España nadie pierde con las inversiones, todo el mundo gana. Compran cuando el precio está más bajo y vende cuando está más elevado. El banco les da crédito para comprar lo que quieran por el importe que deseen, aunque sus ingresos sean bajos. Un país lleno de “cuñados””.
Aunque la frase parece descolocada, lo cierto es que tiene relación. Para Bernardos, el patrimonio de los españoles se concentra en el ladrillo, y son muy pocos los que participan en Bolsa o en fondos de inversión. Además, muchos de los que lo hacen, no tienen los riesgos, como es la falta de diversificación o las ilusiones de ganancias fáciles (que hacen que no tengas en cuenta los riesgos o las señales para que no inviertas). En otras palabras, se dejan llevar por la ilusión sin ser conscientes de que pueden estar cometiendo errores que van a perjudicarles.
Las razones por las que Bernardos da esta afirmación
Los motivos por los que Gonzalo Bernardos cree en esta frase son varios. Uno de ellos es la baja cultura financiera. Muy pocos españoles invierten en bolsa o en productos financieros, al contrario de las viviendas, lo tangible y lo que se puede tocar.
De hecho, según los datos de Estados Unidos, más de la mitad de los ciudadanos en ese país invierte en acciones. Pero, en el caso de España, apenas hay un 14 % de los que se aventuran a hacerlo.
Además, otro de los motivos es el miedo a la volatilidad y al riesgo, por lo que muchos se decantan más por lo seguro, como son los bienes inmuebles, frente a mercados financieros arriesgados o complejos. También hay una falsa creencia acerca de que todo va a salir bien cuando se invierte. En realidad, los ciclos económicos, los mercados y los sobresaltos son habituales cuando se invierte, y es algo a tener en cuenta, no solo pensar que por hacerlo ya vas a ganar.
El nuevo perfil del inversor en España
Aunque en España, en 2024, se registraron 17 millones de partícipes en fondos de inversión o planes de pensiones, lo cierto es que, en los últimos años, ha aparecido un nuevo perfil inversor.
Se trata de personas más jóvenes a las que no les importa el riesgo y tienen una mayor tolerancia a estos. De hecho, ya hay un 10 % de españoles que poseen criptomonedas, un mercado que tiene una volatilidad extrema (lo mismo puede darte una gran rentabilidad y obtener grandes ganancias invirtiendo muy poco dinero, que perderlo absolutamente todo en cuestión de segundos).
Este perfil choca con las características conservadoras, tanto de inversiones en fondos o planes como también en el sector inmobiliario.
El problema es que ese perfil más joven se deja “encandilar” por los sueños e ilusiones, pensando que nada va a salir mal, y eso a la hora de invertir nunca es seguro. Habrá momentos en los que se gane y momentos en los que no. Pero no por ello vas a conseguir seguir adelante encontrando financiación sin que te pidan cumplir una serie de requisitos.


